MG Rover flirtea con la especulación

El último anuncio de la firma británica sobre una posible venta de parte de los terrenos de su sitio en Longbridge ha despertado la caja de los truenos en Gran Bretaña. La táctica seguida por el fabricante recuerda a la que hubiera utilizado una empresa de capital riesgo, Alchemy Partners, con MG Rover de haber tenido éxito en sus intentos de compra. Si en aquella ocasión la opinión pública británica evitó la operación por considerar que existía especulación, cabe pensar que esta vez responderá del mismo modo o incluso con mayor virulencia.

El fabricante de automóviles independiente, MG Rover, ha alcanzado un acuerdo con St Modwen, una compañía británica con base en la región de Midlands, para reorganizar una gran parte de los terrenos que posee en su sede de Longbridge, situada al sur de Birmingham, y así poder venderlos posteriormente. Ayer mismo anunció una posible transacción en el lugar.

La compañía, previamente a su separación de BMW, había sugerido que en un futuro haría uso de su titularidad sobre estos terrenos y vendería parte de sus propiedades.

Sin embargo, la actuación de MG Rover recuerda a la que en su día quiso llevar a cabo una firma interesada en su adquisición, Alchemy Partners. Esta empresa de capital riesgo, especialista en comprar negocios al borde de la quiebra, lanzó a comienzos de 2000 una oferta por el constructor a la que rápidamente se opuso la opinión pública británica porque se planteaba sanearla para especular con ella. La primera medida que había anunciado en caso de éxito en la operación era precisamente el cierre de una de las plantas ubicadas en Longbridge.

Estas presiones hicieron finalmente fracasar las negociaciones y la compañía fue adquirida por varios hombres de negocios de la región.

Actitud controvertida
MG Rover parece haber olvidado ese capítulo y ha anunciado que está a punto de vender una zona de 50 acres (202.350 metros cuadrados), la cual ha sido valorada en 20 millones de libras (alrededor de 5.275 millones de pesetas).

A pesar de que podría repetirse una situación contraria muy similar a aquella, parece que la compañía no piensa en dar marcha atrás en su resolución. "El sitio fue desmantelado por BMW y nosotros hemos apostado por su relanzamiento. Todo el dinero generado será reinvertido en MG Rover ", aseguró un portavoz de la misma.

Se trata, por tanto, de una decisión que, de concretarse, será muy controvertida, ya que MG Rover utilizaría las mismas armas especulativas que, en su día, pudieron haberla llevado a la desaparición.