México secunda a la Opep en su recorte de producción

De nada han servido las amenazas estadounidenses. México, uno de los más grandes productores de petróleo del mundo, ha decidido apoyar el recorte de las extracciones que la Opep aprobó la semana pasada. Este espaldarazo a la política de los países exportadores traerá consecuencias negativas para los precios de los combustibles.

En una reunión celebrada ayer domingo en Ginebra, Suiza, los ministros del Petróleo de Arabia Saudí y Venezuela ( Ali Al-Naimi y Alvaro Silva) se reunieron con su homólogo mexicano, Ernesto Martens.

El objetivo de este encuentro era analizar conjuntamente la situación actual del mercado petrolífero y buscar el apoyo mexicano para la polémica decisión tomada por el cártel la semana pasada.

La Opep, harta de ver cómo el precio del petróleo cae semana a semana, ha decidido sacar un millón de barriles de petróleo del mercado a partir del día uno de septiembre. Esperan los productores que esta maniobra frene la caída del precio y estabilice las cotizaciones.

Estados Unidos, muy castigado por los costes de los hidrocarburos, ya ha dejado claro que no admite la reducción y que tomará contramedidas. Sin embargo, México ha decidido apoyar a los países del cártel.

Ernesto Martens ha coincidido con sus colegas en señalar lo oportuno de la decisión de la Opep. Consideran los tres ministros que la deceleración que vive la economía mundial hace preciso el recorte en la oferta de petróleo.

A partir de septiembre, la Opep venderá 23,2 millones de barriles diarios, su nivel de ventas más bajo desde abril de 1999, cuando recortó de forma brutal sus extracciones para sacar los precios del precipicio en que se hallaban.

Los mercados han reaccionado con miedo y los índices registran importantes ascensos, sobre todo en Nueva York, donde el barril de crudo Texas ha regresado a los 25 dólares. Lógicamente, a corto o medio plazo, estaremos hablando de subidas generalizadas en el precio de los combustibles.