Metro, tranvías y taxis continúan en huelga en Atenas

El caos reina hoy en el centro de Atenas debido a que los empleados de los principales transportes urbanos decidieron prolongar la huelga general del martes y el jueves por otras 24 horas, en protesta por las nuevas medidas de austeridad aprobadas este miércoles en el Parlamento.

La decisión de continuar con el paro laboral fue anunciada por los sindicatos de los empleados del metro y tranvías, así como de los propietarios de taxis, que están de huelga desde el lunes en protesta por la liberalización de su profesión.

De los transportes urbanos, hoy circulan solo los autobuses, troles y el tren suburbano, lo que formó esta mañana numerosos atascos de tráfico en los principales accesos a la capital y en el centro de la ciudad debido a que muchos ciudadanos recurrieron al automóvil para ir a su trabajo.

En huelga siguen también los empleados de la sociedad pública de electricidad (DEI), cuya privatización es inminente.

Por la mañana unos 50 sindicalistas de GENOP DEI, sindicato mayoritario de la empresa, ocuparon durante hora y media la sede de la compañía en protesta contra el previsto aumento de los precios de la electricidad.

Entre tanto, el primer ministro, Andonis Samarás, se estaría planteando remodelar su Gobierno, en un intento de paliar el varapalo que sufrió durante las votaciones de ayer, cuando seis parlamentarios de su socio socialdemócrata, Pasok, y uno de su propio partido optaron por abstenerse o votar en contra de las medidas de ajustes, informan hoy los medios locales.

El doloroso paquete de medidas aprobado en la medianoche de ayer por un voto muy ajustado contiene disposiciones exigidas por la tríada de la Comisión Europea (CE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE) para continuar con la ayuda financiera destinada a salvar a Grecia de la bancarrota.

Entre otros, se ha aprobado el despido de unos 25.000 funcionarios hasta final de 2013, más flexibilización laboral, y recorte de las pensiones y el copago sanitario.

Durante la jornada, la segunda de una huelga general, entre 70.000 personas, según la Policía, y 200.000, según la oposición, abarrotaron la Plaza Syntagma, donde se ubica el Legislativo, en una manifestación en protesta contra los recortes que derivó en disturbios y enfrentamientos con la policía.