Más radares por toda España

El Ministerio del Interior y la DGT trabajan ya juntos en la lucha contra la siniestralidad en carretera. Ambas instituciones presentarán a lo largo de este mes un plan integral de Seguridad Vial, que incluirá medidas como la instalación masiva de radares y el nuevo carné por puntos. Su objetivo, reducir en más de 5.000 el número de muertos en accidentes de tráfico durante los próximos cinco años.

Esta noche se activan los radares de la M-30
Esta noche se activan los radares de la M-30

Ya está a punto. A falta de definir el tipo de modelo de carné por puntos que se implantará en España, el nuevo plan integral de Seguridad Vial empezará en los próximos días a dar sus primeros pasos. El Ministerio del Interior y la Dirección General de Tráfico han colaborado estrechamente en la elaboración de un paquete de medidas que acaben, definitivamente, con el elevado índice de siniestralidad que registran nuestras carreteras. Ambas instituciones creen que es prioritario combatir el exceso de velocidad. De hecho, ésta fue la causa de al menos uno de cada cinco accidentes de tráfico mortales que se produjeron el año pasado, lo que la convierte en el factor clave de más de 1.000 muertes al año. Ahora, para acabar con esta tendencia, el director general de Tráfico, Pere Navarro, ha confirmado que nuestro país imitará a Francia en la lucha contra la velocidad: instalará en los próximos meses una extensa red de radares en todas las carreteras del país.No obstante, el objetivo de reducir notablemente en cinco años el número de muertos en accidentes de circulación no se obtendrá únicamente con la instalación de radares o la implantación del carné por puntos. Desde la DGT, se contemplan también otros proyectos a medio plazo, como la idea de destinar el dinero que se obtiene en la recaudación de las multas a inversiones en materia de Seguridad Vial o la de negociar con las compañías aseguradoras un fondo suplementario para este mismo fin.Asimismo, el ministro de Interior, José Antonio Alonso, cumplirá en los próximos días otra de sus promesas electorales: la integración de los departamentos específicos en Seguridad Vial de los ministerios de Fomento, Sanidad y Educación.

El Ministerio de Fomento ha sido el primero en definir sus actuaciones para esta legislatura. Éstas pasan precisamente por adecuar las carreteras y mejorar sus condiciones de circulación. Para ello, su titular, Magdalena Álvarez, ha anunciado ya un incremento en el presupuesto de 520 millones de euros.La Asociación Española de la Carretera (AEC) publicó el pasado viernes un estudio en el que asegura que el patrimonio viario español se encuentra en una situación de “alto riesgo" al haber acumulado en los dos últimos años un incremento del 20 por ciento en el déficit de conservación. Esta cifra fija ahora el coste de reparación en más de 3.600 millones de euros.La intención de Fomento es revisar a fondo en los próximos meses el estado de las autopistas y autovías más antiguas (unos 1.500 kilómetros) para dotarlas de las mismas condiciones de seguridad y niveles de servicio que las vías de alta capacidad más modernas. Además, Álvarez ha iniciado ya un plan de choque de conservación de firmes (dotado con 183 millones de euros) y otro de mejora de los denominados “puntos negros".El Ministerio de Sanidad, por su parte, ha expresado también su decisión de participar “de una manera relevante" en la prevención de los accidentes de tráfico, por lo que ayudará a alertar sobre este problema. En cuanto a la atención de los heridos, tiene previsto potenciar los planes de urgencia, con el objetivo de reducir los tiempos de atención. Mientras, la actuación de Educación en la materia se basa en la implantación de los cursos de Educación Vial en los colegios. El propósito de esta iniciativa es que los niños conozcan desde edades muy tempranas cómo actuar correctamente como peatones y futuros conductores.Por otra parte, Cataluña ha comenzado ya aplicar otra de las iniciativas que lleva a cabo en su política de “tolerancia cero" en las carreteras. Así, desde el pasado 1 de junio, los Mossos d’Esquadra sancionan con multas de hasta 90 euros a cada uno de los pasajeros que no lleva puesto el cinturón trasero. Usar el cinturón en todas las plazas es obligatorio desde 1992, aunque -hasta el momento- no había controles específicos para su vigilancia.