Mas pide a los empresarios que releven al sector público para reactivar la economía

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha pedido al sector privado catalán que tome el relevo del sector público para reactivar la economía, en un encuentro en Esade con 180 empresarios de las principales empresas implantadas en la comunidad.

En rueda de prensa, Mas ha señalado a la necesidad de que 'los sectores privados más dinámicos cojan el relevo para la reactivación'.

'Solo la empresa como suma de empresarios y empleados y tejido productivo nos pueden ayudar a salir del callejón del paro', ha destacado Mas, quien ha añadido que la economía catalana debe tender a depender más de la economía de todo el mundo que del resto de España.

En su encuentro con empresarios de todos los sectores --a grandes rasgos industria, comercio, servicios, finanzas, inmobiliario y alimentación--, Mas ha recordado los puntos en los que el Govern pretende incidir para apoyarles, como son la internacionalización, la formación --en especial la lucha contra el fracaso escolar-- y la simplificación administrativa. AJUSTE COMO MAL MENOR, Y SIN ALARMISMOS

Mas ha aseverado que el ajuste de los presupuestos de la Generalitat es un ejercicio de 'responsabilidad' para garantizar la supervivencia de Catalunya, del Estado del Bienestar y de su economía.

Ha añadido que aunque se verán afectados temas secundarios, 'nada de lo fundamental está en cuestión', y ha increpado a los políticos que hacen declaraciones alarmistas.

'No se debe crear una alarma innecesaria en la población, esas personas no deberían expresarse en esos términos', ha aseverado.

Preguntado por las protestas contra los recortes como la que ayer reunió a más de 10.000 personas en la plaza Sant Jaume de Barcelona, Mas ha afirmado entenderlas, pero ha hecho hincapié en la necesidad del ajuste: 'Si no lo hacemos ahora, lo pagaremos más tarde. Grecia entró en intervención porque no había hecho los deberes; lo que se paga después es mucho peor'.

Ha afirmado que 'el Govern está en disposición de escuchar y consensuar, pero no puede esperar mucho', aunque está abierto a enmendar errores que se detecten.

Respecto a los recortes, el presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, ha celebrado que se estén realizando 'no por la vía fácil que sería subir impuestos, sino por la del ajuste del gasto y la de ganar eficiencia'.

Ello ha despertado 'una valoración muy positiva por parte del empresariado', ha explicado, en su papel como uno de los tres directivos asistentes al encuentro y que han actuado como portavoces ante la prensa.

Asimismo, ha añadido: 'Los gobiernos que salgan de las elecciones deben tomar buena nota del ejemplo del Govern de la Generalitat'.

PACTO FISCAL

Mas, que ha acudido a Esade con los consellers Andreu Mas-Colell (Economía y Conocimiento) y Francesc Xavier Mena (Empresa y Empleo), ha pedido el apoyo de los empresarios para conseguir el pacto fiscal el próximo año: 'Hay mucha gente consciente de que Catalunya debe administrar sus recursos, y la respuesta empresarial es ampliamente positiva'.

El presidente de Abertis, del Círculo de Economía y del consejo asesor en materia económica del Govern (Carec), Salvador Alemany, ha valorado el encuentro 'más por el clima que por elementos concretos', como otro de lo portavoces empresariales de la reunión.

El tercero ha sido el vicepresidente de relaciones institucionales de Seat, Ramon Paredes, que ha destacado la 'impresión muy positiva' del evento, con un president Mas que 'ha explicado con mucha claridad la situación de Catalunya y las medidas a implententar'.

Entre los comentarios del acto, ha apuntado a que la referencia a sumar esfuerzos desde todos los ámbitos --público y privado-- para salir de la crisis incluye que el empresariado deba 'asumir más riesgo del que asume actualmente', y que los ayuntamientos también deban aplicar más recortes.

Otros directivos asistentes han explicado a Europa Press que durante la reunión y tras un discurso del presidente Mas de una media hora, han pedido la palabra una docena de empresarios, en un ambiente en el que no han aparecido críticas o reivindicaciones, y en un acto que a algunos se les ha 'quedado un poco corto'.