Más impuestos para los ''coches sucios''

Francia ha dado el pistoletazo de salida, pero pronto copiaran sus medidas otros países, tal vez España. El Protocolo de Kioto obliga a reducir la emisión de gases de efecto invernadero y los franceses han decidido que la mejor forma es atacar directamente el bolsillo de los que más contaminan.

España cumplirá, tarde, con Kyoto
España cumplirá, tarde, con Kyoto

La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, acaba de hacer pública una esperada lista: los cupos de emisiones de CO2 que se dejará emitir a los distintos sectores económicos. A pocos gustan, pero son inevitables tras la adopción del denominado protocolo de Kioto. El transporte no tiene ninguna limitación, al menos de momento, ya que esperan “meter la tijera" hasta el fondo en este apartado. Los conductores franceses ya conocen algunas de las nuevas medidas que les acarreará Kioto. El ministro de Economía galo, Serge Lepeltier, ha anunciado que, a partir de 2005, los coches “limpios" se beneficiarán de más ayudas, mientras que los “sucios" sufrirán notables impuestos. Las cifras ya están sobre la mesa. Según Lepeltier, los vehículos Diesel que no incorporen filtros de partículas podrán recibir penalizaciones de 1.500 euros. Esta multa se ampliará hasta los 3.000 euros para lo que ellos creen los casos “más sangrantes": todo terrenos con mecánicas de gasóleo V8. No sólo habrá sanciones. Francia también estudia la implantación de bonus para los coches menos contaminantes: se ha planteado que los incentivos lleguen hasta los 800 euros. Francia lleva a cabo una particular cruzada anticontaminación. Hace unas semanas también anunció que, cuando los niveles de polución sean muy altos, los todo terrenos no podrán moverse por el centro de París.
Según la Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria Medioambiental, casi 5.000 personas mueren al año en este país a causa de la contaminación que produce el tráfico rodado.