Malos augurios para Seat

La evolución de Seat no parece ser del agrado del grupo al que pertenece, Volkswagen. La compañía alemana ha previsto unas fuertes inversiones para conseguir que la marca salga adelante.

El presidente de Seat, Bernd Pischetsrieder, ha vuelto a criticar la marca que él representa y en esta ocasión ha sido en la revista Autogramm, publicación promocional del grupo Volkswagen.
Según Pischetsrieder, la culpa de los malos resultados de la marca española es de la falta de carácter de sus productos y del mal funcionamiento de los concesionarios. Por ello, se ha preparado un plan para crear una "familia de productos" completamente reconocibles y mejorar el sistema de márketing de la empresa. Con este proyecto, el presidente de la marca augura "tres o cuatro años difíciles" para Seat, debido a las fuertes inversiones que se tendrán que realizar en la producción y la red de concesionarios de la automovilística española.
El alemán afirma en la publicación del grupo VW que su principal objetivo es "cambiar la imagen de Seat y que el consumidor que compre un Seat sea por absoluta convicción a la marca". Hasta ahora, al parecer, el cliente percibe esta empresa como una "marca de ocasión".
Con el plan de Pischetsrieder se espera, por ejemplo, que cada concesionario alemán pase de vender las actuales 80 unidades anuales a conseguir alcanzar unas cifras de ventas de 500 Seat al año.
Según el presidente de la compañía, Seat debe mejorar su rentabilidad, que está en un 1,5 por ciento y es una de las más bajas del consorcio automovilístico alemán.

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