Madrid retira el borrador del Reglamento del Taxi

Tras una reunión de casi cinco horas, la Comunidad de Madrid y los taxistas han conseguido desbloquear el conflicto que los mantenía enfrentados. Los profesionales rechazaban el borrador de un reglamento que ha sido retirado. Un nuevo texto tendrá que estar listo a finales de año.

El consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, y los representantes de todas las asociaciones y sindicatos del taxi se reunieron ayer, durante cinco horas, con el fin de desbloquear el conflicto que se había producido en el sector. La polémica llegó cuando se aprobó un borrador de reglamento que había sido rechazado por buena parte de los 16.000 profesionales que trabajan en Madrid.Tras la presión de los taxistas, que amenazaron con llevar a cabo una serie de paros, Granados ha anunciado que su consejería va a redactar desde cero un nuevo documento. A cambio, la Federación Profesional del Taxi, UGT, CCOO y Autónomos Unidos se han comprometido a desconvocar las huelgas previstas para los días 14, 20 y 29.La Comunidad cuenta con un plazo de tres meses para presentar el nuevo texto. No será redactado de manera unilateral: a lo largo de este período, representantes de Transporte se reunirán cada 10 días con los conductores profesionales. A finales de año, el reglamento debe estar listo y “consensuado", ha explicado Granados. Después, se someterá a un referéndum y, si las asociaciones no se ponen de acuerdo, la Comunidad acatará lo que elija la mayoría de los taxistas. La entidad más numerosa es la Gremial de Auto-Taxi, la única que apoyaba el documento original. Es muy posible que también se sienta satisfecha con el nuevo texto, que incluirá el “70 u 80 por ciento de los artículos" del reglamento retirado, según confía Granados. Sin embargo, el consejero de Transportes reconoce que hay varias cuestiones en las que se ha chocado abiertamente y sobre las que habrá que seguir tratando.Entre estos puntos conflictivos se encuentra la concesión de hasta seis licencias por cada persona física o jurídica –en lugar de una, como establece el reglamento en vigor, explica el diario “El País"-. Los profesionales tampoco aceptan la autorización para vender las licencias un día después de adquirirlas y la posibilidad de compaginar el trabajo en un taxi con otros empleos.Aunque la mayoría de las asociaciones se han mostrado satisfechas tras la retirada del borrador, l responsable de UGT, Miguel Ángel Mateos, ha anunciado que su sindicato no desconvocará las movilizaciones hasta que todas las partes implicadas firmen el acta del encuentro celebrado ayer. También ha añadido que el nuevo documento debería contemplar algunas modificaciones tratadas en la reunión, como la penalización por las infracciones y las inspecciones.Cada entidad ha acogido la retirada del borrador de distinta manera. La Gremial, que apoyaba el texto, ha anunciado que, gracias a la medida adoptada ayer, se analizarán desde el principio los puntos del nuevo reglamento.El presidente de este organismo, Eladio Núñez, afirma que el documento eliminado coincide en más de un 95 por ciento con un texto que ellos redactaron y con unos acuerdos que tomaron todas las asociaciones. Por su parte, Reyes Hurtado, portavoz de CCOO, ha asegurado que “no habrá acuerdos si el nuevo reglamento mantiene la acumulación de licencias y la no dedicación absoluta". La Federación Profesional del Taxi, representada por Julio Sanz, sostiene que estas medidas son perjudiciales, ya que, como ha asegurado a “La Razón", las prácticas empresariales pretenden la explotación desmesurada del taxi, con largas jornadas de trabajo y mano de obra barata. La calidad en el servicio “se rebajaría". La opinión de UGT es muy parecida: “La acumulación de licencias desestructuraría el sector más de lo que está", afirma Mateos.Desde la Federación Profesional del Taxi se plantea que sobran muchas licencias en la capital. Sin embargo, en vez de eliminarlas, podrían aplicarse otros métodos, como la regularización horaria. La seguridad también es una de las grandes preocupaciones del sector. Ésta aumenta gracias a un localizador de GPS en el vehículo, un dispositivo de seguimiento vía satélite que los taxistas de Barcelona se resisten a instalar. Poco más de 300 profesionales (de una flota de 10.400) se han decidido a emplazar este sistema en sus coches, a pesar de que las administraciones sufragan el 75 por ciento del coste del equipo, con subvenciones de hasta 450 euros.

Tampoco son muchos los apuntados al servicio de emergencias 112, si bien es cierto que éste comenzó a funcionar hace dos meses. Por ello, el Instituto Metropolitano del Taxi (Imet), pondrá en marcha próximamente una campaña publicitaria para concienciar a los taxistas de la necesidad de instalar el GPS, que será de uso obligatorio a partir de 2009. Los conductores podrán acogerse a las ayudas hasta el año 2007, aunque el Imet ha propuesto prorrogarlas un año más.

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