Madrid contará con autobuses públicos de hidrógeno

Madrid toma la delantera en el denominado Proyecto CUTE (siglas en inglés de Transporte Urbano Limpio para Europa). A partir del próximo 5 de mayo, una pequeña flota de autobuses ya podrán repostar hidrógeno en la capital.

Madrid contará con autobuses públicos de hidrógeno
Madrid contará con autobuses públicos de hidrógeno

Reykiavik, Estocolmo, Turín, Oporto, Londres, París… Hasta un total de diez ciudades europeas están implicadas en el denominado proyecto CUTE, un programa que pretende sacar a las calles de las principales capitales del Viejo Continente autobuses públicos de hidrógeno. Los autobuses ya están a punto, pero todavía queda resolver cómo y dónde repostarán. No hay que olvidar que estos vehículos -de pila de combustible- necesitan para funcionar hidrógeno (un gas muy inflamable que no se encuentra aislado, sino asociado a otros elementos, como oxígeno en las moléculas de agua). Transportar este gas es, por tanto, muy peligroso, por lo que Repsol ha decidido construir una planta en la que se genere, se almacene y se suministre hidrógeno. Estará situada en las antiguas coches que la Empresa Municipal de Transportes (EMT) madrileña posee en Fuencarral y funcionarán a partir del próximo cinco de mayo. En esta planta -que ha costado más de un millón de euros- se extraerá el hidrógeno del gas natural. Repsol prefiere este sistema a transportar el hidrógeno por carretera, como ocurre actualmente con la gasolina. Así, aboga por construir microplantas en diferentes puntos de la capital. A estas especiales estaciones de servicio (que ya se empiezan a conocer como "hidrogeneras") acudirán tres autobuses de la EMT propulsados como pila de combustible.No es un autobús cualquiera; el Citaro de Mercedes lleva una bombona de gas con hidrógeno comprimido en su techo, que no genera ninguna emisión contaminante, ni ningún ruido (sólo deja un rastro de agua) y tiene una autonomía de 250 km/h. Puede transportar 60 ocupantes y alcanzar una velocidad punta de 80 km/h. BP también ha decidido seguir los pasos de Repsol y construirá plantas en Oporto (Portugal) y Stuttgart (Alemania), mientras que en Londres (Reino Unido) transportará el gas en estado líquido hacia las distintas estaciones de servicio. En Barcelona han decidido ir más lejos: quieren intentar extraer el hidrógeno del agua utilizando sólo energía solar y eólica.