Madrid, bloqueada por los accidentes de camiones

Durante dos días consecutivos, dos accidentes de camiones han cortado algunos de los accesos a la capital. El lunes, un tráiler volcó en la M-40 y provocó graves retenciones a la altura de los túneles de El Pardo. Ayer, un nuevo choque en la A-3 cortó al tráfico dos carriles de entrada a Madrid. El balance de los siniestros es desastroso, ya que se han saldado con dos fallecidos.

Madrid, bloqueada por los accidentes de camiones
Madrid, bloqueada por los accidentes de camiones

Se barajan varias hipótesis, aunque la que cobra más fuerza es la de un adelantamiento mal realizado. Un tráiler que circulaba por el carril central de la A-3 (carretera de Valencia) chocó, por causas que aún se desconocen, contra un camión que iba por el lado derecho. Ambos vehículos quedaron reducidos a un amasijo de hierros, dejando atrapados a sus conductores. El servicio de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid acudió con 7 vehículos y 24 hombres, con el fin de sacar a las víctimas de las cabinas. El chófer del camión más pequeño, de 44 años, murió en el acto. El ocupante del tráiler, un joven de 30 años, quedó atrapado por un pie y, tras ser rescatado, ingresó en el Hospital de la Concepción con un traumatismo ortopédico en la pierna derecha y otro traumatismo torácico.Durante las labores de retirada de los vehículos –que tuvieron que efectuarse con dos grúas de gran tonelaje-, sólo quedó libre para entrar en la capital el carril de la izquierda de la A-3, lo que originó retenciones entre los kilómetros 11 y 21 de la autovía. Los atascos se prolongaron durante seis horas, hasta las tres de la tarde. Además, la curiosidad de los conductores que circulaban hacia Valencia provocó paradas intermitentes del tráfico durante dos kilómetros.Se trata del segundo accidente mortal que ha tenido lugar en Madrid en menos de 24 horas. El lunes, un hombre de 37 años falleció en el kilómetro 52,500 de la M-40, sentido A-6, a las 17:30 horas. Al parecer, un reventón en una rueda le hizo perder el control de su camión. El conductor, que, posiblemente, no llevaba puesto el cinturón de seguridad (su uso no es obligatorio en los vehículos de más de 3.500 kilos), salió despedido por el parabrisas y murió en el acto.El tráiler, de gran longitud y tonelaje, volcó y esparció toda su carga por la calzada, lo que obligó a cortar la circulación. Los coches quedaron retenidos durante horas a la entrada de los túneles de El Pardo. Aunque la Guardia Civil habilitó un cambio de sentido para facilitar la salida de la autovía a todos los vehículos atrapados en el atasco, no pudo evitar las aglomeraciones en la A-1 (carretera de Burgos) y en la A-6 (carretera de A Coruña).El camión se llevó por delante uno de los paneles informativos que hay sobre la calzada. Éste cayó sobre un turismo, aunque sus ocupantes resultaron ilesos.No son los únicos accidentes que tuvieron lugar ayer en Madrid. Un hombre de unos 40 años falleció en la M-50, después de que su vehículo se saliera de la calzada. Además, dos personas sufrieron heridas leves cuando el coche en el que viajaban volcó en el carril Bus-Vao de la A-6.El juez de guardia de Girona ha impuesto una multa de 180 euros y ha retirado el permiso de conducir durante ocho meses en España a un transportista francés que fue detenido el lunes por los Mossos d’Esquadra. Los agentes patrullaban por la autopista A-7 cuando observaron, a la altura del kilómetro 58, que un camión de unas 40 toneladas de peso circulaba haciendo “eses" entre uno de los carriles y el lateral de la autopista. Tras indicar al conductor que se detuviera (lo que consiguieron tres kilómetros más adelante), procedieron a la realización de una prueba de alcoholemia, en la que el camionero –Bertrand Jean, de 48 años- dio un índice de alcohol ocho veces superior al permitido.La falta de conductores de autobús en la capital es grave; tanto, que la Comunidad de Madrid se está planteando subvencionar casi al cien por cien la obtención del permiso de conducir necesario para llevar estos vehículos, valorado en unos 4.000 euros.Actualmente, la Administración regional otorga ayudas de 600 euros por aspirante, según explica José Luis Pertierra, director de la Federación Nacional de Empresas de Transporte en Autobús (Fenebús). Esta cantidad puede aumentar y, según ha prometido el Consorcio de Transportes, se garantizaría la colocación en el sector.Se trata de un trabajo no muy bien valorado. La cercanía al hogar, unos sueldos mejores y unos horarios más ajustados son los principales alicientes que buscan aquellos que deciden iniciar el “éxodo" hacia otros sectores, como el de la construcción. Sus transportistas ganan más (un conductor de autobús recién llegado cobra unos 1.100 euros) y, además, no tienen que soportar la presión de los usuarios.Otra de las opciones que baraja el Consorcio Regional de Transportes es la creación de un carné específico para los conductores de autobuses, con lo que se evitarían las fugas hacia otras ramas del transporte.

Equilibrio forzoso
¿Por qué es tan alta la siniestralidad entre los transportistas? ¿Deberían cambiarse las condiciones del sector? ¿Es fácil la convivencia en las carreteras? Echa un vistazo al reportaje que hemos preparado.