"Made in USA"

Vuelve el lema "Compra americano" que se impuso en las décadas de los 70 y 80 en Estados Unidos. Ahora lo están impulsando desde el principal grupo de trabajadores del sector del automóvil, que se han propuesto que los trabajadores de Ford, además, posean vehículos de la marca del óvalo y que hayan sido construidos en territorio norteamericano.

Hace unos días, los trabajadores de la planta norteamericana de Ford en Deaborn encontraron una "curiosa" misiva en los parabrisas de sus coches al terminar su jornada laboral. La carta en cuestión estaba en los vehículos del aparcamiento de la fábrica norteamericana que no habían salido de factorías estadounidenses; es decir que los poseedores de coches de marcas distintas a Ford o que habían ensamblados en otros países, aunque con la marca del óvalo, tenían una sorprendente llamada a su "patriotismo". Estas misivas han sido puestas en circulación por la United Auto Workers (UAW), sindicato del sector en Estados Unidos.

Según Ron Gettelfinger (en la foto), vicepresidente de la UAW y responsable de esta campaña, los trabajadores norteamericanos de Ford deben comprar modelos fabricados en su país, ya que esta marca está atravesando una crisis y necesita del respaldo de sus empleados.

A la respuesta de muchos de estos trabajadores y directivos que poseen modelos de Jaguar, Volvo o Land Rover, alegando que estas marcas también son del Grupo y que pronto supondrán la tercera parte de los beneficios de la compañía, el sindicato responde que se trata de coches que se fabrican en Europa y que, por lo tanto, dan trabajo a europeos. Desde UAW se les recuerda que Ford está sufriendo una reestructuración por la que se están cerrando plantas y despidiendo trabajadores en Estados Unidos y Canadá, sobre todo.

Con este argumento, además, el sindicato se pide que no se compren coches Ford fabricados en México, como los Focus ZX3 y ZX5.

Gettelfinger, que espera presidir la UAW en junio, ha declarado, dirigiéndose a los empleados de la compañía, "simpatizo con todos aquellos que compran coches americanos", a lo que ha añadido, "si tú trabajas en Ford, entonces tu futuro depende de las ventas de Ford. Puedes decir que son modelos de otras empresas que son propiedad de Ford, pero no están fabricados aquí (en Estados Unidos)".

Esta política tan "proamericana" comenzó antes con llamadas de atención a los directivos de la compañía que poseen coches de lujo de otros fabricantes automovilísticos.