Los trenes de Renfe en La Rioja permitieron un ahorro a la sociedad de 6,6 millones de euros en 2010

La actividad del transporte de viajeros y mercancías de Renfe en La Rioja supuso un ahorro de 6,6 millones de euros en 2010, si se evalúa en términos económicos el impacto sobre el cambio climático, la contaminación y la tasa de accidentes que habría tenido realizar este transporte por otros medios, como el camión o el automóvil.

Esto quiere decir que de no haber circulado los trenes de Renfe en La Rioja, se habrían producido 61.500 circulaciones en automóvil y 2.900 circulaciones de camión más de las que se produjeron el pasado año.

Estos son los datos del estudio de ahorro de costes externos generados por Renfe en 2010.

La parte más importante de este ahorro se genera gracias a los servicios de Mercancías (4,3 millones de euros), seguidos de los de Alta Velocidad-Larga Distancia (1,8 millones) y Media Distancia (0,5 millones).

En cuanto al origen de estos ahorros, los diversos servicios de Renfe en La Rioja han evitado a la contaminación atmosférica unos costes evaluables en 2,3 millones de euros (34.8 por ciento); al cambio climático 2 millones (30 por ciento); y a los accidentes, 1,4 millones (21,2 por ciento).

El resto del ahorro por costes externos responde al ruido, efectos urbanos, efectos sobre el paisaje y la naturaleza, ocupación y fragmentación del suelo y otros efectos inducidos.

Las previsiones de Renfe indican, además, que la progresiva mejora de la eficiencia energética de sus trenes permitirá alcanzar en 2020 una reducción de sus emisiones de CO2 por Unidad Transportada (viajero o tonelada) del 57 por ciento respecto a 1990, año base de medición del Protocolo de Kioto.

LA IMPORTANCIA DEL TREN EN EL DEBATE ENERGÉTICO

La importancia del ferrocarril resulta elocuente en términos energéticos. Los trenes de Renfe evitaron en 2010 la emisión de 560.000 toneladas de CO2 a la atmósfera y ahorraron en consumo energético el equivalente a 160.000 toneladas de petróleo.