Los transportistas, sin céntimo sanitario

Los camioneros han finalizado la huelga que mantenían desde hace dos días gracias al acuerdo alcanzado con el Gobierno. Han logrado que no se les aplique el céntimo sanitario. No obstante, otro sectores, como taxistas o pescadores, también quieren sacar tajada de lo logrado por los transportistas.

Los transportistas planean la huelga del gasóleo
Los transportistas planean la huelga del gasóleo

El Ejecutivo no ha tenido más remedio de aceptar las pretensiones de los transportistas y, gracias a ello, poner fin a los paros que desde el lunes afectaban a este sector. Este acuerdo, junto con el logrado con los cargadores, ha cumplido las principales expectativas de los transportistas que, desde hoy, vuelven a trabajar con normalidad. Los transportistas han conseguido finalmente el compromiso del Gobierno de que las comunidades que aplican en la actualidad el llamado “céntimo sanitario" (Madrid, Asturias, Cataluña y Galicia) eximan de su pago a este colectivo durante los próximos dos años. El Gobierno compensará por esta cantidad a los gobiernos regionales o a los transportistas si no reciben la rebaja. Éste era uno de los principales escollos de la negociación, pero el Ejecutivo, viendo los problemas de abastecimiento de algunas zonas comerciales e industriales, ha tenido que plegarse a las peticiones de los camioneros.Para completar el acuerdo, a última hora de ayer se pactaba también una solución con los cargadores: los transportistas obtenían el compromiso de que la subida del gasóleo revertirá en las tarifas y que éstas se revisarán automáticamente en función de la evolución de los costes del combustible. Además, a partir de ahora, estará prohibido que los conductores realicen labores de carga y descarga.Esta huelga y su resolución ha sido criticada por los dos sindicatos más importantes del país, UGT y CC.OO., y por la segunda patronal más importante del sector, la Federación Nacional de Asociaciones de Transportistas (Fenadismer). Todos ellos critican la actitud de la Confederación Española de Transportes de Mercancías (CETM), convocante de los paros. Según Fenadismer, CETM ha alargado el paro de manera innecesaria, porque ya el fin de semana había un acuerdo con la Administración “con los consiguientes perjuicios para los transportistas como para el conjunto de la economía".UGT, por su parte, ha criticado a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, que –según defienden- “deberá dar explicaciones a la sociedad por su actitud temeraria ante un paro patronal que nada tiene que ver con una huelga ni con los problemas del sector". Finalmente, CC.OO., ha indicado que el Ejecutivo “no ha sabido responder adecuadamente a un cierre patronal ilegal" y le advierte de que su “actitud ha abierto la carrera reivindicativa para otros sectores (pesquero, aviación civil y otros tipo de transporte)".Los primeros en recoger el guante han sido los taxistas barceloneses, que ya han pedido una subida de las tarifas del 9,8 por ciento. Al mismo tiempo, la Empresa Municipal de Transportes (EMT) madrileña ya ha anunciado que ha tenido que gastar más en combustible y ha sugerido que ese incremento se traduzca en un aumento de tarifas. La huelga ha tenido graves consecuencias económicas, sobre todo en la industria automovilística. En las plantas de Mercedes en el País Vasco, Volkswagen en Navarra, Citroën en Galicia y Ford en Valencia, se produjeron problemas de abastecimiento, mientras que en las factoría de Opel en Zaragoza y Renault en Valladolid se tuvo que paralizar la producción.