Los transportistas estrenan normativa

Los transportistas ya tienen ley. Así lo han decidido la diputados del Congreso que, de forma unánime, han aprobado la Ley de Ordenación del Transporte Terrestre, que sustituye a la anterior normativa, vigente desde 1987.

Esta nueva ley aumenta las conductas sancionables a los profesionales, como la instalación en el vehículo de instrumentos de control manipulados ilegalmente, la no devolución por parte del transportista de documentos revocados o caducados o la insuficiencia de datos completos sobre los tiempos de conducción y descanso. También quiere aumentar la persecución de prácticas contra la competencia y contrarias a la seguridad, como el exceso de peso transportado y de tiempo de conducción o en las tareas de carga y descarga.Al mismo tiempo, el texto exige como obligatorio el tacógrafo digital en todos los vehículos, los consejeros de seguridad y amplía el ámbito de actuación de las Juntas Arbitrales del Transporte, que ahora operan en los casos en los que los conflictos impliquen hasta 6.000 euros de coste.Se establece también que, si hay sospechas fundadas, la inspección de transporte o las fuerzas de seguridad pueden ordenar el traslado de un vehículo para comprobar si existe exceso de peso o manipulación del tacógrafo u otro instrumento de control.En referencia a la nueva norma, el diputado socialista, Francisco Contreras, la calificó de “farragosa y enrevesada" y “dará lugar a largos procesos en los tribunales que perjudicarán especialmente a las pequeñas empresas y transportistas autónomos" Por su parte, el popular Luis Ortiz reconoció esa complejidad, aunque la justificó señalando que tiene que abordar “tanto los casuismos como la generalidad". En general, para el PP esta ley supone un avance fundamental para conseguir una competencia transparente en el sector y un nivel de seguridad adecuado.