Los trabajadores quieren "garantías" en la privatización de Santana

La dura selección de compradores para Santana puede quedar en papel mojado. Los trabajadores de la planta de Suzuki en Linares deben irse voluntariamente a las nuevas compañías, pero, según el último acuerdo alcanzado ayer por los sindicatos, nadie cambiará de puesto si no se conceden "garantías".

La Junta de Andalucía, el principal accionista de Santana, ya ha elegido compradores para la factoría andaluza. El equipo de Manuel Chaves ha tardado más de nueve meses en seleccionar a las empresas que se harán con el 60 por ciento de la compañía, pero las negociaciones pueden quedar en papel mojado.

El Gobierno andaluz ha establecido que los trabajadores irán voluntariamente a las nuevas firmas y que conservarán el mismo nivel salarial y su antigüedad, pero los trabajadores quieren más garantías.

Ayer, se celebró una reunión ente el comité de empresa, CC.OO. y UGT, donde se ha establecido que los trabajadores de las empresas privadas deberán tener "los mismos derechos" que aquellos que permanezcan en Santana. Así, han solicitado que estos empleados también puedan acogerse a las prejubilaciones y bajas incentivadas por parte de la Junta, así como las medidas sociales que se puedan poner en marcha en el futuro.