Los trabajadores de Nissan se movilizan

Unos 2.600 empleados de la factoría de Nissan en Barcelona se concentraron ayer por turnos en la Ronda Litoral a la altura de Zona Franca y cortaron el tráfico de la vía en protesta por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) anunciado por la automovilística nipona el pasado 8 de enero alegando un excedente de 450 personas.

Tal y como preveía el calendario, la plantilla empezó la segunda jornada de movilizaciones con un paro de una hora en el turno de la mañana y una concentración a la que asistieron 1.600 personas. A la concentración del turno de tarde acudieron otras mil personas, según confirmaron fuentes sindicales, que mantuvieron el tercer paro programado entre las 1.30 horas y las 2.30 de la madrugada. De este modo, los sindicatos mostraron su rechazo al ERE y reclamaron la aplicación de medidas para evitarlo más allá del plan de bajas voluntarias presentado por Nissan y al que el pasado viernes se habían apuntado una cincuentena de trabajadores (el 10 por ciento del excedente total anunciado). Los sindicatos prevén una nueva concentración el próximo miércoles para continuar reivindicando un plan industrial que prevea las inversiones necesarias "para garantizar y consolidar la producción y ocupación de las plantas catalanas de Nissan para los próximos años", según CC.OO. de Catalunya.

La planta de Seat en Martorell (Barcelona) ha dado por "cerrado" el proceso de reingreso de los trabajadores afectados por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) iniciado en 2005. La empresa envió en los últimos días un burofax a 66 trabajadores pendientes de reingreso comunicándoles que no podrán reincorporarse a la planta. Los 66 trabajadores de Seat, que percibieron una indemnización de 20 días por año trabajado y 12 mensualidades como máximo con la condición de reingreso, percibirán la diferencia hasta los 45 días por año trabajado que preveía la opción de compensaciones sin opción a volver al trabajo. Ante esta situación, la Asamblea de Despedidos de Seat ha mostrado su desacuerdo y confía en que la empresa "dé marcha atrás" en su decisión y acepte reiniciar el proceso de reingreso a los restantes. De no conseguir sus objetivos, el colectivo de despedidos ha anunciado el inicio de una huelga de hambre indefinida .