Los trabajadores aceptan la nueva oferta de la patronal para desbloquear el convenio colectivo del automóvil

Cinco asambleas de trabajadores del sector del automóvil celebradas en Oviedo, Gijón, Avilés, Nalón y Caudal han votado esta semana a favor de la nueva propuesta que el pasado martes presentó Aspa a los representantes de Metal, Construcción y Afines (MCA) de UGT Asturias y de la Federación de Industria de CCOO después de que ambas centrales sindicales procedieran a convocar siete días de huelga en los talleres y concesionarios en Semana Santa.

Los trabajadores se mostraron conformes por mayoría con la oferta que la patronal le había hecho llegar el día 29 a los representantes de la comisión negociadora del convenio del automóvil en el Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos (Sasec).

La propuesta consiste en un aumento salarial del 1,25 por ciento para 2010 y del 1,90 por ciento para 2011. Aspa plantea un convenio a dos años. Una vez finalizado el 2011 y sólo al efecto de base de cálculo para el incremento salarial de 2012, sugiere actualizar las tablas salariales de los años 2010 y 2011 con el IPC real de cada periodo.

Además, si en 2011 el IPC real es inferior al incremento pactado del 1,90 por ciento, se tomará este porcentaje como base de cálculo. Respecto a los atrasos acumulados hasta la fecha, las distintas empresas del sector se comprometen a abonarlos a sus empleados antes del 30 de junio de 2011.

Una vez aprobada por las asambleas, la comisión negociadora del citado convenio se reunirá en los próximos días en el Sasec para comunicar la decisión adoptada por los trabajadores.

Asturias cuenta en la actualidad con 3.410 trabajadores dedicados al mantenimiento y reparación de vehículos, lo que representa el 69,4 por ciento de los empleos en las 710 empresas del sector; mientras que 1.267 personas trabajan en la venta y reparación, que suma un 25,8 por ciento de los puestos en los 122 negocios de este tipo que existen en el Principado.

Para los sindicatos, estas cifras demuestran que la excusa que había ofrecido la patronal para bloquear el convenio, que se basaba principalmente en el descenso de las ventas de coches, no era válida.