Los taxistas madrileños tendrán que esperar para tener GPS

Se bautizó como "Galileo", un dispositivo que, gracias a su sistema de localización por satélite (GPS), terminaría con el fraude y la inseguridad en los taxis. Meses después, el Ayuntamiento madrileño ha decidido parar su instalación hasta que reúna "una garantía completa".

El sistema es una vieja promesa del Ayuntamiento de Madrid a los taxistas. En octubre pasado, cuando un taxista fue apuñalado y sus compañeros amenazaron con huelgas, el Consistorio decidió aprobar una ayuda para que estos conductores instalaran en sus coches GPS.

Así, el proyecto "Galileo" fue presentado como la herramienta para lograr un "taxi seguro": permitirá, en conexión con el teléfono de emergencia 112, localizar los taxis, si éstos son objeto de un atraco. También, según nos adelantó la responsable de la Policía Municipal, María Tardón, este dispositivo serviría para proteger a los usuarios de posibles timos, ya que este aparato puede medir el espacio recorrido a través del satélite. Además, el dispositivo ofrecerá la posibilidad de pagar con crédito o monedero, imprimir un recibo o factura y llamar por teléfono.

Ahora, según ha explicado el concejal de Movilidad Urbana, Sigfrido Herráez, resulta que este sistema no es tan seguro: el taxímetro conectado al kilometraje no está blindado y puede ser manipulado y marcar más pasos. Los 15.000 taxistas que operan en Madrid tendrán que esperar para montar esta novedad en sus coches.

Su subvención ya está fijada (cuesta alrededor de 1.525 euros -253.739 pesetas- y la Comunidad y el Ayuntamiento se han comprometido a pagar a medias el 50 por ciento de dicho precio, el resto será sufragado por un operador de telefonía móvil y un banco), pero su instalación es compleja: exige programarlo y sólo tres talleres en todo Madrid son capaces de ofrecer estos servicios.