Los sindicatos reclaman a Nissan un compromiso para fabricar nuevos modelos

Los sindicatos de Nissan en Barcelona condicionan cualquier acuerdo global para mejorar la productividad de la fábrica a la rúbrica por parte de la multinacional nipona de un compromiso de adjudicación de nuevos modelos para los próximos años.

En los últimos días, la dirección de Barcelona y el comité de empresa han mantenido contactos para acercar posturas y hacer realidad un acuerdo sobre la flexibilidad laboral que Nissan reclama a los trabajadores para optar a nuevos pedidos de fabricación de vehículos.

Los sindicatos están convencidos de que es posible cerrar un acuerdo en muy poco tiempo, siempre y cuando la empresa 'rebaje' las propuestas planteadas de inicio y dé garantías suficientes de la adjudicación de nuevos modelos, según han señalado a Efe diferentes fuentes sindicales.

'Aún existen obstáculos importantes para el acuerdo, pero son salvables. Sin embargo, sí insistimos en pedir un mayor compromiso industrial con la planta de la Zona Franca', ha subrayado Pedro Ayllón, portavoz del primer sindicato (SIGEN-USOC).

En este sentido, los sindicatos reclaman que la multinacional nipona se comprometa tanto a conseguir para Barcelona la producción adicional de 25.000 vehículos de la 'pick up' (lo que se considera más factible) como la fabricación de nuevos modelos que Nissan tiene en cartera.

Fuentes cercanas a la empresa aseguran que la planta de la Zona Franca está 'muy bien' posicionada en el grupo para conseguir la producción de nuevos modelos en 2014, lo que haría crecer el volumen de fabricación de las 140.000 unidades actuales hasta 200.000 o 220.000.

Este volumen de producción podría traducirse en la creación de entre 800 y 1.000 puestos más de trabajo.

De momento, las 24.500 unidades adicionales del modelo 'pick up' que están en liza y que se fabricarían a partir de 2014 supondrían ya la creación de más empleo y una inversión añadida de 14 millones de euros.

'Si tenemos que hacer un esfuerzo para flexibilizar las condiciones de trabajo no puede ser a cambio de más producción de modelos que ya fabricamos, sino a cambio de una apuesta por un medio plazo despejado', ha insistido Ayllón.

Por su parte, el portavoz de CCOO en Nissan Manuel Vilches ha señalado que 'las perspectivas son buenas', aunque ha insistido en que 'no podemos aceptar una propuesta que se plantea en la práctica como un nuevo convenio. Ya tenemos un convenio con vigencia hasta el 2014 y no lo modificaremos a cambio de poca cosa'.

El principal escollo para un acuerdo es la pretensión de la dirección de Barcelona de crear una doble escala salarial para los nuevos trabajadores que se contraten y que, según algunos cálculos, podrían cobrar hasta el 40 % menos.

Además, la empresa pide a la plantilla una mayor flexibilidad en las condiciones de trabajo, con la creación de bolsas de días y horas y permitiendo que la planta no cierre en agosto, extremos en los que es más posible el acuerdo.

La empresa defiende que las medidas propuestas ya se aplican en otras fábricas en España tanto de Nissan como de la competencia, y están en línea con la mejora de la competitividad que el entorno está pidiendo 'no solo a las empresas del sector de la automoción, sino a todo el sector industrial'.

Nissan cuenta con tres centros de producción en España, en Barcelona, Ávila y Cantabria, en los que fabrica vehículos todoterreno, furgonetas y camiones.

La filial ibérica de la multinacional, que el pasado año produjo 155.000 vehículos, tiene su sede de ventas en Barcelona y en la planta de la Zona Franca trabajan en la actualidad unas 3.500 personas.