Los radares fijos llegan a Madrid

La llegada de los radares fijos a la capital de España parece inminente. El ayuntamiento acaba de adjudicar la instalación de los dos primeros, que se situarán en la M-30 y en el Paseo de la Castellana.

Gane quien gane las próximas elecciones municipales en Madrid, el próximo consistorio instalará radares fijos en la capital. El ayuntamiento saliente ya ha adjudicado la instalación de los dos primeros, que no tardarán en estar operativos. La compañía adjudicataria será SIAISA (Sociedad para la Investigación y las Aplicaciones Industriales). Uno de ellos, según fuentes municipales, estaría enclavado en uno de los puntos negros de la M-30 (se estudia como principal opción el Puente de Ventas) mientras que el otro se situaría en uno los tramos con más complicaciones del Paseo de la Castellana. Estos emplazamientos sí que dependen del equipo municipal que ocupe el ayuntamiento tras los comicios. La inversión inicial para el desarrollo del proyecto asciende, según el diario ABC, a 215.757 euros mientras que su plazo de ejecución no está confirmado.El fin de los responsables municipales es el de concienciar a los conductores de que no deben superar la velocidad máxima permitida. La colocación de estos radares fijos será un elemento muy persuasivo. Mientras tanto, los candidatos a la alcaldía de Madrid siguen ofreciendo sus soluciones al problema del tráfico. El candidato popular, Alberto Ruiz Gallardón, cree que uno de los remedios a esta situación radica en la mejora de los accesos a la capital. Uno de los proyectos más destacados, y que acabaría con uno de los principales puntos negros de la ciudad, es la construcción de dos túneles, uno de entrada y otro de salida, que unirían la M-30 con la carretera de Barcelona, N-II.