Los fabricantes japoneses salvan un año difícil

Tres de las más importantes marcas japonesas, Toyota, Honda y Nissan, tuvieron el año pasado un aumento medio en su producción global del 7,3 por ciento.

El año pasado no fue nada tranquilo para los fabricantes nipones. La masiva llamada a revisión de vehículos Mitsubishi, la adquisición del 34 por ciento de esta marca por parte del gigante germano-estadounidense DaimlerChrysler y la reforma de Nissan, controlada por la francesa Renault, no hacía presagiar un buen año para los productores orientales.
Toyota, el tercer constructor a nivel mundial, incrementó el número de unidades fabricadas en un 9,5 por ciento hasta alcanzar los 5,18 millones de vehículos. Por primera vez en tres años aumentó su producción casera alzándose con el 43 por ciento del mercado nipón.
Nissan, que elevó su producción global en un 9,8 por ciento, desbancó de la segunda posición en la industria japonesa a Honda, con la que ha venido manteniendo una lucha sin cuartel durante años. Y eso a pesar de que la producción doméstica descendió en un 4,4 por ciento, sus ventas también flojearon y cayeron por cuarto año consecutivo hasta situar su cuota de mercado en un 17,8 por ciento, la mitad de la cifra que registraba hace una década.
Honda ha señalado que sus unidades fabricadas a nivel global se vieron aumentadas en un 2,6 por ciento mientras que las producidas para el mercado japonés también crecieron en un 2,4 por ciento.
Las otras dos grandes marcas de Japón, Mazda y Mitsubishi, vieron como su producción caía en un 3,3 y un 1,6 por ciento, respectivamente.

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