Los fabricantes de coches no quieren que se ceda el impuesto de matriculación a las comunidades

Los responsables de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones, Anfac, se reunieron ayer con el ministro para las Administraciones Públicas, Jesús Posada, a quien transmitieron la inquietud del sector por la posible transferencia de la recaudación del impuesto de matriculación con el que se grava la compra de automóviles nuevos a las comunidades autónomas.

Según el presidente de la asociación, Jaime Carvajal, el traspaso hará muy difícil la eliminación del gravamen, que es lo que pide este sector. Asimismo, ha comentado que, aunque no hay una decisión en firme, "el riesgo de transferencia es grande", se incluirá en la Ley de Presupuestos para 2002.
Carvajal ha admitido, sin embargo, que la transferencia del impuesto a las comunidades autónomas no imposibilita su eliminación a corto o medio plazo.
Los fabricantes, que contaron con la promesa del PP en su primera campaña electoral de eliminar este impuesto, creen que el gravamen no debería subsistir, pues no tiene justificación, ya que se trata de un impuesto histórico que no existe en el resto de países fabricantes de coches. El vicepresidente de la asociación, Jesús Ruiz Beato, ha afirmado que su posición "no debe verse como un rechazo a la transferencia; es un rechazo al impuesto en sí mismo".
Por su parte, Carvajal también ha considerado el traspaso de la capacidad normativa como un "disparate", pues rompería la unidad de mercado, y mantiene que sería preferible subir otros impuestos, antes que mantener el de matriculación.
El presidente de Anfac ha lamentado que el automóvil en España siga siendo una máquina de recaudar, ya que supone "el 15 por ciento de los ingresos del Estado y, por eso, es un sector maltratado desde el punto de vista fiscal".
Según valoraciones de esta asociación, en 2000 Hacienda recaudó 2,85 billones de pesetas, gracias a los gravámenes sobre la adquisición y uso del automóvil. De esta cantidad, 169.580 millones se ingresaron mediante el impuesto de matriculación.
En lo que respecta a 2001, Anfac prevé una estabilidad en el mercado español, con cifras similares a las del año pasado (1,38 millones de unidades vendidas).

Los importadores no acudirán a Barcelona
Por otro lado, la asociación también ha comentado que consideran irreversible la decisión de las marcas importadoras de no acudir a la próxima edición del Salón del Automóvil de Barcelona, aunque apuestan por una solución satisfactoria para todas las partes de cara al año 2003.
Ninguna de las empresas importadoras, salvo Honda, acudirá al Salón, ya que consideran que no disponen de buenos espacios en la muestra. Jaime Carvajal, tras lamentar esta decisión, ha manifestado que, aunque quedan un par de semanas de negociaciones, "la reconfiguración de espacios en la próxima edición de la muestra es imposible".
Sin embargo, ha puntualizado que "nuestro máximo deseo es encontrar una fórmula para el año 2003" que no tenga que significar la renuncia al derecho de prerreserva de los espacios concedidos a las marcas, mejor localizados para las empresas con fábricas en España.
Carvajal ha reiterado que el contencioso surgido con la edición de la muestra en este año es entre las marcas importadoras y la FIRA, entidad organizadora de las ferias en Barcelona.