Los fabricantes de automóviles se unen contra la liberalización de la distribución

Aprovechando que los fabricantes europeos se encuentran en el Salón de Ginebra, los representantes de las marcas del Viejo Continente han decidido reunirse para preparar su ofensiva contra las propuestas de la Comisión Europea que pretenden liberalizar la forma de venta de coches.

Los fabricantes de automóviles se unen contra la liberalización de la distribución
Los fabricantes de automóviles se unen contra la liberalización de la distribución

Las propuestas que la Comisión Europea realizó el mes pasado, según las cuales se eliminarían las leyes especiales antimonopolio de las que se benefician los fabricantes de vehículos en Europa -gracias a las cuales han tenido un gran control sobre las redes de concesionarios-, se han encontrado con una respuesta airada por parte de las marcas, que hoy se reunirán en Ginebra para preparar sus argumentos contra las medidas que pretende imponer el comisario de la Competencia, Mario Monti.

El objetivo de la reunión de hoy será perfilar con mayor claridad el mensaje de los distintos mercados europeos, pues las respuestas no han sido uniformes y algunos países aún no están seguros sobre el modo más adecuado de tratar las propuestas. En cualquier caso, los fabricantes pretender producir una ofensiva común que, según Jean-Martin Folz, consejero delegado de PSA Peugeot-Citroën y director de ACEA (asociación de fabricantes de automóviles), se centrará en tres áreas.

La primera de ellas se ocupa de impedir que los concesionarios vendan donde quieran, como ha sugerido la Comisión. Según los fabricantes, esta medida les obligaría a ofrecer los mismos precios de lista en todos los mercados europeos, con el fin de evitar que los concesionarios en aquellos países con precios por debajo de la media vendan en esos estados con importes superiores a la media. Actualmente, las marcas ofrecen precios de lista más bajos en aquellas naciones con impuestos más elevados, como en Dinamarca, para así reducir el coste final al consumidor.

En segundo lugar, las firmas automovilísticas se oponen a las propuestas que permiten a los concesionarios subcontratar el trabajo de reparación. Esto significa que los puntos de venta situados en las ciudades pequeñas podrían obligar a los usuarios a reparar sus coches en áreas urbanas más grandes.

Por último, los fabricantes no están de acuerdo con los planes que permiten vender marcas de otro constructor en el mismo concesionario. Sin embargo, algunas de las firmas han asegurado que aceptarán esta medida, si se les garantiza que cada constructor estará debidamente separado de los demás y que el personal de venta estará cualificado.

Aunque existen muy pocas posibilidades de que las marcas automovilísticas puedan cambiar el futuro reglamento, que se aprobará en otoño, la CE les ha permitido un "período de consulta" que durará hasta el verano.

En su contraataque a la Comisión, los constructores están buscando el apoyo de los políticos. El viernes, funcionarios de Gobierno alemán visitarán Bruselas para entablar conversaciones sobre cómo modificar las propuestas. Asimismo, representantes del Ejecutivo francés han anunciado su respaldo a los constructores.