Los fabricantes automovilísticos estadounidenses ven la luz al final del túnel

Los tres grandes fabricantes norteamericanos sufrieron en el mes de enero una nueva caída en sus ventas. La media del descenso es del 10 por ciento, pero parece ser que los pronósticos para los meses venideros rebosan optimismo.

Las ventas de automóviles en los Estados Unidos volvieron a caer en enero un 8,9 por ciento, pero los analistas se muestran confiados en que la situación mejore en los próximos meses.
General Motors, el mayor fabricante automovilístico mundial, ha sufrido este enero un descenso del 5,2 por ciento en sus matriculaciones y es el que menos se ha visto afectado de las tres grandes compañías constructoras norteamericanas. La mayoría de sus marcas, excepto Saturn y Oldsmobile (gracias a los incentivos para acabar con el stock), sufrieron un descenso en las ventas, que en el mercado local totalizaron las 338.014 unidades.
Ford ha vendido en el primer mes del año 247.242 vehículos. La marca del óvalo puede estar satisfecha, ya que sus matriculaciones únicamente han descendido un 11 por ciento, cuando todas las quinielas señalaban que iba a caer un 17 por ciento. La gran acogida de la nueva generación del Escape, que ha llevado a cifras récord al segmento de los todo terreno, parece que ha roto los pesimistas pronósticos.
Chrysler, la compañía americana del grupo DaimlerChrysler, ha sido, sin duda, la más afectada por un mes de enero que no ha sido tan malo como lo pintaban los analistas económicos. Una caída en las ventas del 16 por ciento hasta alcanzar las 160.680 unidades es preocupante. A pesar de eso, el vicepresidente de DaimlerChrysler para Marketing y Ventas, Jamie Jameson, se ha mostrado optimista: "francamente, las ventas en enero han sido mejores de lo esperado". Todos los vehículos de su gama vieron descender sus ventas, excepto el Neon y los monovolumen Voyager y Town & Country.
A pesar de estos, a priori, malos resultados, el ambiente en el sector es bastante optimista. Los analistas señalan que los resultados de este enero no pueden compararse con los del primer mes de 2000, ya que ese período fue inusualmente fuerte en cuanto a ventas se refiere. Además, el hecho de que los resultados hayan sido mucho mejores de lo esperado ha provocado que algunos expertos vuelvan a confiar en llegar a vender 17 millones de unidades. Los fabricantes locales fijan sus estimaciones entre los 16 y los 16,5 millones de matriculaciones.
Aparte de las tres grandes marcas norteamericanas, otros fabricantes foráneos están sufriendo también en sus carnes la crisis. Toyota ha sufrido un descenso en sus ventas del 11 por ciento y Nissan, un 6,6. En el otro lado de la balanza, se sitúan compañías como Hyundai, que sigue su implantación en el mercado estadounidense y ha reflejado un aumento en sus ventas del 33 por ciento.