Los europeos son los ciudadanos que más alcohol consumen, con una media de 10'8 litros por adulto al año

La Federación de Alcohólicos Rehabilitado de España advierte de que cerca de un cuatro por ciento de los españoles tiene problemas con esta sustancia

Los europeos son los ciudadanos de todo el mundo que más alcohol consumen, con una media de 10'8 litros por adulto al año, tal y como ha anunciado la Federación de Alcohólicos Rehabilitado de España (FARE) con motivo de la celebración este jueves, 15 de noviembre, del Día Sin Alcohol.

Además, desde esta institución exponen que el problema también afecta a España, ya que cerca de un cuatro por ciento de los españoles tiene problemas con esta sustancia. Ante ello, las más de 125 asociaciones que componen este colectivo realizan diariamente actividades formativas, como 'jornadas, coloquios, mesas redondas, seminarios o congresos', indican.

El alcoholismo también supone un coste social, el cual se cifra en todo el mundo en 125 billones de euros, lo que acarrea unos 650 euros por hogar, según datos de Eurocare. Para FARE estos datos son 'escalofriantes', misma opinión que les merece que la edad de inicio en el consumo de alcohol se sitúe ya en poco más de 13 años.

Por otra parte, sostienen que 'la característica principal pasa a ser el policonsumo', lo que complica 'considerablemente' las consecuencias negativas y 'requiere de nuevas formulas de tratamiento'. Y es que, aunque hay algunos que no llegan a ese problema, si que pueden llegar a ingerir 'entre cuatro y cinco copas en un tiempo no superior a las dos horas', señalan.

Sin embargo, lo que más lamentan es que 10.000 muertes al año estén producidas 'por causas relacionadas directamente con el consumo de alcohol al volante'. Además, y según la Dirección General de Tráfico (DGT), el número de heridos causados por estas mismas circunstancias se eleva a 32.000.

Por todo lo anterior, los miembros de FARE reivindica 'una buena red sanitaria y de recursos sociales que deje de lado la política'. Y es que, concluyen que las personas pueden recuperarse, ya que 'más del 75 por ciento de las personas que acuden a tratamiento salen rehabilitados y consiguen la abstinencia'.