Los conductores del transporte público en Berlín aprenden a ser simpáticos

Los responsables del transporte público de la capital alemana han decidido mejorar el trato al cliente de una forma inusual. Las personas que quieran sentarse al volante de un autobús deberán pasar un curso de buenos modales.

Al parecer los conductores del transporte público berlinés no se destacan especialmente por su simpatía. Por ello sus responsables obligan a los nuevos conductores a asistir a un seminario de un día de duración sobre buenos modales, denominado oficialmente "Seminario de atención al cliente".
El responsable de formación de la empresa municipal de transportes, Hans Schimmelpfennig, explica la adopción de esta decisión: "si les dices que sean simpáticos con los pasajeros no sirve para nada, entonces te dicen que sí, se marchan y nada más salir por la puerta te mandan a paseo".
En el transcurso del seminario los futuros conductores debaten qué significa para ellos el término simpatía, ven varios videos en los que se simulan situaciones cotidianas y se estudia en común cuál sería la mejor forma de reaccionar ante ellas. Finalmente se reproducen este tipo de actuaciones entre los presentes. El seminario se realiza en un ambiente distendido y entre risas.
El mayor problema lo tuvieron los participantes el primer día, cuando entró un equipo de televisión y les dijo que mirasen a la cámara como si fuesen pasajeros. Perdieron tanto la concentración que tuvieron que dejarlo para el día siguiente.