Los concesionarios denunciarán las presiones que reciban sus asociaciones

La asociación que engloba a los concesionarios automovilísticos, FACONAUTO, ha anunciado hoy que denunciarán las 'injerencias y presiones' que se ejerzan sobre sus asociaciones con el fin de adherirse a los sistemas de mediación recogidos en el Código de Buenas Prácticas de este comercio.

Los fabricantes e importadores, a través de sus respectivas asociaciones, ANFAC y ANIACAM, señalaron esta mañana que buscarán buscarán, a través de las asociaciones de concesionarios, la adhesión individual de cada una de éstas, al proceso de mediación establecido por el Código de Buenas Prácticas y Resolución de Conflictos, firmado el pasado viernes.

El procedimiento de mediación acordado, uno de los tres puntos del citado Código, no ha sido secundado por las asociaciones de vendedores (GANVAM) y de concesionarios (FACONAUTO), participantes también en el proceso de negociación.

FACONAUTO advierte de que se reserva el ejercicio de las acciones que procedan en derecho para defender el normal funcionamiento del derecho al asociacionismo profesional previsto en la Constitución y añade que, con esa estrategia de ANFAC y ANIACAM, 'se pone en entredicho el derecho de asociación en el sector'.

Esta patronal recuerda que en su Asamblea General Extraordinaria del pasado 2 de marzo se acordó por unanimidad confirmar el mandato de representación exclusiva de los concesionarios.

En este mandato se incluyen las asociaciones de Renault, Volvo, Audi, Volkswagen, Skoda, Ford, Peugeot, BMW, Nissan, Mecedes-Benz, Fiat, Alfa Romeo, Lancia, Kia, Suzuki, Honda, Citroën, Toyota, Chrysler, Jaguar y Opel que, en conjunto, representan el 95 % del mercado automovilístico.

En la Asamblea General de FACONAUTO, del 24 de mayo, se adoptó la decisión de rechazar un sistema de resolución de conflictos basado únicamente en la mediación porque, tratándose de materias relativas a la ejecución de los contratos, sin ese arbitraje, la alternativa de los concesionarios sería recurrir a los tribunales.

Ello supondría enrarecer las relaciones comerciales y perjudicar el normal desarrollo de los contratos, que son de larga duración o indefinidos, en opinión de la fuente informante.

Añade que los concesionarios que se acojan a este sistema se verían forzados a una mediación previa que retrasaría la interposición de recursos ante los tribunales, a pagar unos gastos de una mediación que normalmente acabaría sin resultado y, lo que es peor, a desvelar su estrategia procesal posterior.