Los concesionarios británicos, contra la presión de los fabricantes automovilísticos

Un grupo de representantes de concesionarios del Reino Unido ha viajado esta semana a Bruselas para exponer a una comisión del Parlamento Europeo su punto de vista sobre la situación actual de distribución.

En septiembre de 2002, la UE terminará con su actual régimen de exenciones a las normas comunitarias de la competencia. Ninguna actividad quedará fuera del libre comercio. Ahora, desde Bruselas, tratan de buscar un nuevo sistema que sustituya al actual de distribución exclusiva de vehículos. Esta semana le ha tocado el turno a los concesionarios del Reino Unido.
Según informaciones publicadas en la página web autowired.co.uk, la federación de vendedores de coches de Gran Bretaña, Retail Motor Industry Federation (RMI), ha exigido en Bruselas una serie de cambios para el sistema de exención en bloque.
Un grupo de representantes del RMI ha planteado ante el Parlamento Europeo en Bruselas la necesidad de suavizar el control que los fabricantes de automóviles tienen sobre los puntos de venta. El director de la asociación, David Evans, explica que en principio los vendedores consideran que debe haber reglas especiales para la venta y distribución de vehículos, en esencia por la naturaleza particular del producto.
La asociación reclama que se suavice el control de los constructores sobre los vendedores franquicias, de tal forma que puedan vender vehículos de la marca que prefieran en sus locales. También cree que este tipo de medidas aceleraría el proceso de compra y entrega de los vehículos, debido a la mayor flexibilidad. A su vez, se reducirían el precio de los vehículos y servicios a la vez que daría a los conductores una eficiente e integrada red de compra y servicio.
Otra de las peticiones es que los fabricantes avisen con cinco años de antelación sobre la rescisión del contrato, mientras que los concesionarios sólo deberían necesitar dos años desde que avisan la intención hasta la rescisión definitiva del contrato. También piden el derecho de vender sus negocios libremente y de elegir su propia financiación, seguro y suministradores.