Los coches patrullas en Madrid, en pésimo estado

Esta madrugada, se vivió en la M-30 madrileña una persecución policial digna de película. Una patrulla de Centauros detuvo a una banda de atracadores: circulaban en dirección contraria y chocaron contra ellos. En Madrid, los sindicatos de policía ya han denunciado las malas condiciones de sus vehículos.

La persecución comenzó a las 4:00 de la madrugada en la Casa de Campo. Un Renault Clio estaba realizando maniobras peligrosas. Un grupo de Centauros (una unidad de la Policía Nacional que sólo trabaja de noche) les dio el alto. Los sospechosos –presuntamente una banda de atracadores- se dieron a la fuga por la M-30 y no dudaron en circular en sentido contrario y arremeter contra varios de los coches patrulla. Abandonaron el coche en Puente del Rey y fueron detenidos a la altura de la calle Fuenlabrada. Según un comunicado de la Policía Nacional, resultaron heridas seis personas, cuatro de ellas eran policías. Este año la Policía Nacional ya ha realizado cinco persecuciones parecidas. Todo un mérito si tenemos encuenta el “pésimo" estado –según sus propias palabras- de sus coches patrullas.

La Confederación Española de Policía (CEP) asegura que, en muchas regiones, tienen que patrullar a pie porque no funcionan los coches. En verano, por ejemplo, en la Comisaría de Puente de Vallecas sólo contaban con dos de sus nueve radiopatrullas.

Los “zetas" están llenos de golpes que no se reparan. Están 24 horas en funcionamiento y pasan por las manos de conductores muy diversos. Así, envejecen rápidamente, aunque la mayoría –según fuentes policiales- no tiene más de cuatro años de antigüedad.

En la actualidad, la Policía Nacional tiene en Madrid 1.515 vehículos, un tercio de los mismos son contratados por el sistema de renting. Hay formas y formas de patrullar. No te pierdas las fotos que te ofrecemos. En Italia, algunos policías van en Lamborghini Gallardo. En Alemania, se mueven en Audi TT. En Reino Unido, incluso cuentan con una unidad de un Honda NSX especialmente preparado.