Los carburantes suben todavía más

Ayer lunes, los combustibles volvieron a registrar niveles de récord en sus precios. La noticia, a pesar de su gravedad, ya no sorprende a nadie: en los últimos diez días ha habido unos siete récords casi consecutivos. La extremada carestía del petróleo anula cualquier esperanza de que la situación se normalice a corto plazo.

Ayer, en medio de fuertes tensiones en los mercados internacionales, las gasolineras españolas volvieron a modificar al alza sus precios. Según los datos que ofrece el Ministerio de Industria, la gasolina de 95 octanos cuesta ya 97,7 céntimos de euro por litro, lo que supone una subida del 16,17 por ciento desde el pasado mes de enero.
Por su parte, el litro de gasolina sin plomo de 98 octanos se vende a una media de 1,077 euros por litro (ascenso del 15,93 por ciento), mientras que la nueva súper de 97 octanos alcanza los 1,059 euros (subida de casi el 16 por ciento en seis meses).
Finalmente, el gasóleo, el combustible más consumido de España, cuesta a día de hoy una media de 91,2 céntimos por litro, un 12,87 por ciento más de lo que costaba a principios de año.

Con estas nuevas tarifas se establecen tres nuevos récords históricos y se perpetúa por un día más una situación que se vuelve cada día más complicada. Tanto es así que los agentes del sector empiezan a preocuparse seriamente: ayer, la Asociación de Operadores Petrolíferos de España, AOP, ya advirtió de que, de momento, no se experimentarán cambios sustanciales en los precios de los carburantes.
Según Álvaro Mazarrasa, director general de la AOP, la fuerte apreciación del dólar frente al euro está afectando negativamente a los precios minoristas de los carburantes. Preguntado por el gasóleo profesional que estudia el Gobierno para los transportistas, Mazarrasa ha asegurado que la implantación del combustible bonificado sólo podrá hacerse mediante una “congelación" de tarifas, ya que, en su opinión, bajar los impuestos actuales es “inviable".
Además, el directivo considera que estas ventajas para los camioneros deben gestionarse a través de “devoluciones de impuestos desde el Ministerio de Hacienda". Por si no fuera poco complicado el panorama nacional, el internacional da síntomas todavía más estremecedores. El petróleo parece lanzado a una alocada carrera alcista y bate récord tras récord, con lo que imposibilita bajadas de precios de los combustibles a corto y casi medio plazo.Ayer, el barril de Texas, referencia para Estados Unidos, se acercó por primera vez en su historia a los 61 dólares y cerró en 60,54, el nivel de cierre más alto nunca alcanzado.
En Londres, el barril de Brent acabó el día a 59,59 dólares por bidón, otro récord. Este índice de referencia se libró de superar los 60 dólares gracias a las llamadas a la calma que hizo ayer la Organización de Países Exportadores de Petróleo, la Opep.El cártel petrolero tiene en las manos un difícil panorama. Durante los últimos meses había declinado cualquier responsabilidad en la carestía del crudo diciendo que la oferta mundial es suficiente. Incluso ha ido aprobando incrementos en su producción para hacer frente al constante aumento de la demanda.
Sin embargo, esta vez no puede escurrir el bulto: los observadores tienen claro que el nerviosismo que vivieron los mercados ayer tiene su origen en un país que está en el corazón de la Opep: Irán.
En la antigua Persia ha subido al poder un ultraconservador, Mahmud Ahmadineyad, con lo que se han desbaratado las opciones de apertura para aquel país. Fundamentalista y duro entre los duros, el nuevo presidente iraní se ha mostrado claramente enfrentado con Estados Unidos, lo que siembra de inestabilidad una de las zonas más conflictivas del planeta.

Con un diez por ciento de las reservas de crudo del mundo y una producción diaria de cuatro millones de barriles, Irán es uno de los países más poderosos del mercado petrolífero. De lo que haga su nuevo gobierno depende en buena medida la calma en este complicado juego de intereses económicos y políticos. De momento, los analistas temen que Irán presione a Occidente reduciendo su oferta de crudo, con lo que rápidamente se acapara petróleo y, por ende, suben los precios.

La Opep también ha mostrado cierta preocupación por esta situación y ha confirmado que estudia un nuevo aumento de la producción. De ser así, se pondrían en circulación 500.000 barriles más cada día Ante lo complicado de la situación, el Gobierno español ya planea medidas que sirvan para contener el consumo de petróleo. Pedro Solbes, ministro de Economía, confirmó ayer que el Ejecutivo ya cuenta con un precio medio del crudo para todo el año de unos 50 dólares, un nivel que afecta a los presupuestos económicos. Para paliar este impacto, el Gobierno de Zapatero prepara medidas que estimulen el ahorro. De momento, no se sabe cuáles serán