Los autobuses de la EMT utilizarán biodiésel

El Ayuntamiento de Madrid prevé utilizar biodiésel en los autobuses de la EMT, se trata de un combustible que mezcla aceite usado con gasóleo. El proyecto podría estar instalado en el 40 por ciento de la flota el próximo verano.

Los autobuses de la EMT utilizarán gasóleo ecológico proveniente de aceite usado en menos de un año. La propuesta parte del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE), dependiente del Ministerio de Industria y Tecnología y ha sido estudiada por los ediles de Movilidad Urbana (Sigfrido Herráez), Policía y Tráfico (María Tardón) y Medio Ambiente (Adriano García-Loygorri).
Se trata de un combustible alternativo denominado "biodiésel" o "biogasóleo". El aceite usado, proveniente de restaurantes, hoteles, industrias y viviendas, es recogido y transportado a una planta de procesado, en la que se mezcla con gasóleo normal (éste en un porcentaje de 70 por ciento), obteniendo el biogasóleo.
Sus ventajas son, sobre todo, medioambientales, no produce azufre ni cloro y emite una cantidad muy pequeña de anhídrido carbónico (CO2).
Otra gran ventaja es que su coste es más económico, unas 14 pesetas más barato que el gasóleo normal, pues de cada kilo de aceite usado se obtiene 0,85 litros de biodiésel puro, que luego es mezclado con gasóleo, en la proporción indicada de 30 partes del compuesto puro por 70 partes del combustible normal, obteniendo así el biodiésel 30/70 listo para su utilización por los medios de transporte.
El proyecto que prevé el Ayuntamiento de Madrid, es instalar este sistema en el 40 por ciento de la flota de autobuses. La experiencia dará comienzo cuando finalice la construcción de una planta de procesado en Reus, por lo que se estima que ya esté en marcha el próximo verano. También se estudia la construcción de otra planta en Madrid, que abastecería a la zona centro del país (Madrid, Castilla La Mancha, Castilla y León y Extremadura), aunque su realización depende del resultado que se obtenga con la planta catalana.
El presidente de la EMT, Tomás Burgaleta, estima que debe probarse en dos o tres líneas durante al menos ocho meses y, en opinión del concejal de Movilidad, Sigfrido Herráez, se implantará definitivamente "cuando estemos seguros de que los autobuses tienen la misma potencia y velocidad que hasta ahora en todas las condiciones." De todas formas, la política del Ayuntamiento de Madrid está orientada al uso de energía eléctrica, por lo que el biogasóleo sería una medida transitoria.
El Consistorio prevé tres vías de suministro: restaurantes y hoteles que cederán gratuitamente sus residuos; industrias, que cobrarán por ello; y viviendas. El último caso es el más complejo, pues su rentabilidad está en duda.
El sistema ya está plenamente implantado en países como Austria, Estados Unidos o Alemania, este último cuenta ya con más de mil biogasolineras.

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