Los accidentes cuestan 12.000 millones al año

El coste económico de los accidentes de tráfico en nuestro país asciende a los 12.000 millones de euros anuales. Es otra de las caras de un problema que causa 700.000 muertes al año en todo el mundo.

Menos del 1 por ciento de los accidentes son causados por la niebla
Menos del 1 por ciento de los accidentes son causados por la niebla

Los accidentes de tráfico originan en España unas pérdidas anuales de 12.000 millones de euros, según el gerente del Instituto MAPFRE de Seguridad Vial, Antonio García. Éste expuso los datos durante su intervención en el VII Congreso Andaluz de Seguridad y Salud Laboral. García ha indicado que, a lo largo de 2003, un total de 5.347 personas murieron en las carreteras de nuestro país. Esta cifra asciende a los 45.000 fallecidos en la Unión Europea y a 700.000 en todo el mundo. Son cantidades más que significativas y, sin embargo, existe “escasa sensibilidad social" hacia este problema, según el gerente de la entidad.Este número debería ser más alto, ya que un tercio de los accidentes laborales mortales corresponden a siniestros de tráfico producidos en el trayecto del domicilio al trabajo o viceversa. Sin embargo, sus víctimas no se suman a las de la carretera, sino a la lista de fallecidos en un incidente laboral.García ha asegurado que, de los 2.896 conductores que murieron en un siniestro de circulación en 2003, 371 eran profesionales. Además, 12.000 de los 80.599 vehículos implicados en un accidente correspondían a transportistas.Como cada año, el tercer domingo de noviembre se dedicará al recuerdo de los fallecidos en un accidente de circulación. En esta ocasión, una concentración nacional en Valladolid (en la plaza de la Fuente Dorada) y manifestaciones en varias ciudades españolas conmemorarán a las víctimas. La Dirección General de Tráfico apoyará esta iniciativa y mostrará mensajes relativos a la jornada en los paneles informativos de las carreteras.La asociación Stop Accidentes ha sido la encargada de promover estos actos, que también se celebran en diversos países europeos. Asimismo, ha invitado a la sociedad a participar en las manifestaciones que se realizarán en varias ciudades españolas (Zaragoza, Valencia, La Coruña, Alfaro…) bajo el lema “Se puede evitar".La entidad ha recordado en un comunicado que “la mayor parte de los accidentes se puede evitar. Es nuestra responsabilidad social y política intentar reducir el escalofriante goteo diario de víctimas", añade.Stop Accidentes también ha exigido “urgentemente" la puesta en marcha de varias medidas, encaminadas a paliar las trágicas consecuencias que sufren los afectados por la “violencia vial". Así, ha pedido un proyecto de atención inmediata a las víctimas de los siniestros de tráfico y a sus familiares, junto a la elaboración de un protocolo de actuación para todos los que intervienen en el suceso.Otra de las solicitudes se centra en la realización de un protocolo legal de atestados que esté vigente en todo el territorio nacional. Debería ser cumplido en todos los casos de accidentes con daños personales, con el fin de garantizar la información necesaria para esclarecer las causas y responsabilidades del siniestro. En el protocolo tendrían que incluirse los controles de alcoholemia obligatorios a todos los implicados en el incidente, incluso a los que estén en el hospital.Además, la organización exige cajas negras y limitadores de velocidad en los vehículos, la señalización inmediata de los puntos negros en las carreteras, un registro público de los fallos mecánicos de los diversos modelos y una ley de tiempos máximos de respuesta en las emergencias.Stop Accidentes opina que “sin conocer las causas de los accidentes de forma rigurosa, no podrán desarrollarse verdaderas medidas de prevención". La entidad ha reclamado el fin de la impunidad en el tráfico, para lo que ha realizado un llamamiento a toda la sociedad, con el fin de cambiar la conducta vial. Así, se “eliminará la violencia de nuestras carreteras y ciudades y se creará una cultura de seguridad vial".La ley, a priori, establece que, si hay un accidente provocado por el atropello de un animal, el responsable es el cazador o el propietario del coto correspondiente. Sin embargo, la Oficina Nacional de la Caza, recogiendo las opiniones de todos sus integrantes, cree que esta situación es injusta: las responsabilidades deben repartirse.

No se trata de culpar al conductor (aunque, según afirma la entidad, en la mayoría de las ocasiones el automovilista marcha a una velocidad excesiva o ignora las señales de peligro), sino de esclarecer las causas del siniestro, con el fin de averiguar quién debe afrontar las indemnizaciones. La Dirección General de Tráfico, presente en el I Seminario de Propuesta de Soluciones, está de acuerdo. Así, se ha pedido a los responsables en materia de carreteras que adopten las máximas medidas de precaución. Los tramos considerados de alto riesgo tienen que ser debidamente señalizados. Además, cada vez que ocurra un accidente en el que esté involucrado un animal, Tráfico debería realizar atestados con el mayor número de datos posible, con el fin de determinar claramente quién es el culpable.

Por su parte, los cazadores se han comprometido a adoptar medidas de precaución, especialmente en las batidas o monterías. Asimismo, se ha insistido en la utilización de las barreras de olor cerca de las carreteras, para evitar que los animales las crucen. La Oficina Nacional de la Caza también ha solicitado el inicio de campañas de concienciación. Cada año se producen más de 400 accidentes de este tipo en España y, en ocasiones, hay víctimas mortales, por lo que es necesario que los conductores, las administraciones y los cazadores tomen disposiciones para evitar, en la medida de lo posible, este tipo de siniestros.