Loeb (Citroën): 'Cada rallye es un reto, pero este ha sido diferente'

El piloto francés Sebastien Loeb (Citroën), flamante ganador del Rally Acrópolis en Loutraki (Grecia) por tercera vez en su pletórica carrera, ha reconocido que fue 'una batalla dura' con los pilotos de Ford por hacerse con el triunfo final con lo que, dentro de que 'cada rallye es un reto', 'este ha sido diferente' por lo disputado que ha sido.

'Cada rallye es un reto, pero este ha sido diferente. No es tan exigente para el coche y los neumáticos. Estoy seguro que vamos a tener algunos duelos de este tipo en el futuro. Es un rallye que cuando tu ganas te sientes muy feliz y satisfecho, pero cualquier cosa puede suceder cuando se corre. Para mí, sumar 28 puntos es muy grande y además Mikko ha sido segundo, estoy muy contento', sentenció.

Y es que, el piloto francés tuvo que parar a cambiar una rueda 'en un minuto y cuarenta segundos' en el último tramo del rallye. 'Fue solo para darle emoción y presionar al equipo. ¡Lo hicimos para demostrarles lo que valemos! No fue nada especial. En una curva de derechas pasamos por encima de una roca que había en el exterior de la pista y pinchamos un neumático', confesó.

'Pensé que tenía una ventaja de 1 minuto 50 segundos y que era suficiente para cambiar la rueda. La cambiamos en un minuto 40 segundos. Fue todo muy bien, estamos preparados para cambiar una rueda', añadió.

Por otro lado, Loeb reconoció que 'fue una dura batalla'. 'Fue una batalla muy dura. Estamos acostumbrados a ser los más resistentes y no pinchar los neumáticos. Pero aquí se nos degradaron muy rápido las gomas. Tuvimos un bonito duelo con Jari-Matti en las primeras jornadas, fue muy intenso', apuntó.

'Entonces, cuando Latvala cometió el error, Petter nos empezó a presionar con los tramos embarrados. Petter es así, cuando las cosas están más mal, como ayer, es muy rápido y después comete errores como el de hoy. Luego nos quedamos más tranquilos y sufrimos al final el pinchazo', aseveró.

Por último, el campeón francés afirmó que el abandono de Petter Solberg por la mañana no le ayudó a seguir concentrado. 'Cuando uno corre al 100 por cien concentrado en el pilotaje y de repente sólo tienes que mantenerte en la pista, aunque sea un poco más lento, es un poco extraño. No estás pilotando de manera natural. Te lleva algún tiempo encontrar la confianza, pero luego vas encontrado cada vez mejor el ritmo', finalizó.