¿Llega el fin del aire acondicionado?

En un futuro no muy lejano, será posible equipar los vehículos con cristales que se conviertan en espejos pulsando un simple botón. Parece ciencia-ficción, pero es sólo uno de los inventos que se han presentado en la SAE, una de las ferias para ingenieros de la automoción más importantes de Estados Unidos.

Detroit ha acogido la semana pasada una singular muestra, en la que diversos ingenieros han presentado los dispositivos que equiparán a los vehículos del futuro. Entre ellos, ha destacado el “Smart Window" (ventana inteligente), que se transforma en un espejo al pulsar un botón. Su sistema de funcionamiento emplea unos electrodos, incorporados entre las láminas del cristal, que gradúan la reflectancia del mismo. Las ventajas son muchas: sustitución de las lunas tintadas, activación del espejo sólo cuando el pasajero lo desee… Sin embargo, la más importante es la posibilidad de regular la cantidad de luz que entra en el habitáculo, controlando, por lo tanto, el calor. Esto no sólo significa el adiós a los aires acondicionados o climatizadores, sino también un considerable ahorro de energía, recoge el diario “El Mundo". Según el Departamento de Energía Estadounidense (DOE), el consumo de electricidad aumentará un 45 por ciento durante los próximos 20 años. El de gas natural se incrementará un 62 por ciento, mientras que el de carburantes subirá un 33 por ciento. Con el fin de paliar este problema, las autoridades están otorgando jugosas subvenciones. Una de ellas, que asciende a 1,2 millones de dólares (9,5 millones de euros), ha recaído en la compañía Rockwell Scientific, que desarrollará y popularizará la ventana inteligente.En un principio, esta tecnología llegará a los edificios de empresas y a las casas de particulares, con el fin de comprobar sus cualidades como aislante térmico. “Cuando rompamos las actuales trabas que nos impiden su expansión, el producto permitirá a las compañías reducir sus gastos en energía y, por lo tanto, sus emisiones contaminantes", ha explicado Morgan Tench, director del departamento de procesos electroquímicos de Rockwell Scientific Company.

Cuando esto suceda, los barcos, los aviones y, por supuesto, los automóviles (en los que los techos acristalados están en auge), se beneficiarán de esta tecnología.