Las ventas de Oldsmobile se disparan, a pesar de su anunciado fin

A mediados de diciembre General Motors (GM) tomó la decisión de acabar con la marca Oldsmobile en un plazo de un par de años. Ahora el principal objetivo de la filial de GM es vender sus vehículos y, gracias a potentes campañas publicitarias e incentivos, lo está consiguiendo.

Las ventas de Oldsmobile se disparan, a pesar de su anunciado fin
Las ventas de Oldsmobile se disparan, a pesar de su anunciado fin

Oldsmobile tiene en la actualidad en el mercado cinco vehículos: Alero, Intrigue, Aurora, Bravada y Silhouete; y la necesidad de venderlos. Y lo está haciendo, gracias a una fuerte campaña de anuncios y descuentos. En el mes de diciembre, sus ventas se vieron incrementadas en un 10,6 por ciento; en enero, esta cifra llegó hasta el 30,4 y en febrero se prevén números similares. A pesar de estos números, la decisión de General Motors de acabar con Oldsmobile no tiene marcha atrás.
La principal desconfianza del consumidor es el hecho de la desaparición de Oldsmobile, que le deja en una situación de "orfandad" en cuanto a garantías. La marca ha intentado acabar con esa idea, señalando que, cuando desaparezca Oldsmobile, la atención y el cuidado del vehículo lo llevará cualquier distribuidor o taller de General Motors. El mensaje en su publicidad es claro "Construido por Oldsmobile, respaldado por General Motors". Además las garantías se han visto incrementadas. GM ofrece 5 años o 90.000 kilómetros, la mayor de todas las marcas.

Los descuentos también están a la orden del día. El precio del Intrigue, la berlina media de Oldsmobile, se ha visto reducido en 1.000 dólares (algo más de 182.000 pesetas) y se da la posibilidad a los concesionarios de aumentar estas rebajas. Incluso se ofrece la opción de no comenzar a pagar hasta enero de 2002.