Las ventas de GM crecen un 41 por ciento

Las ventas de vehículos en Estados Unidos han crecido un 12 por ciento durante el mes de junio, lo que lleva el acumulado del año a un incremento del 3 por ciento, con más de 8,4 millones de unidades comercializadas. General Motors ha sido el fabricante local que mejores resultados ha obtenido, gracias a su programa de descuentos.

La automoción española se blinda
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Las ventas de vehículos en Estados Unidos han subido ligeramente durante el mes de junio, uno de los mejores meses de la historia para el fabricante General Motors. En total, el constructor ha comercializado 544.215 automóviles, un 41 por ciento más que durante el mismo mes del año pasado. En el acumulado del año, las ventas alcanzan las 2.299.653 unidades, los que supone un aumento del 3 por ciento respecto al mismo período de 2004.El asombroso resultado registrado por GM en junio obedece al programa de descuentos aplicado por el constructor, que ofrece rebajas similares a las que obtienen sus empleados en la compra de un coche (hasta 420 euros en cada unidad). Con esta estrategia, ha logrado que su cuota de mercado pase del 25,8 al 33 por ciento.Esta táctica acabará por pasar factura al fabricante, según advierten los analistas, ya que está sacrificando los beneficios y estrechando sus márgenes. Por el momento, sirve para dar un respiro a las pérdidas de GM, que ha obtenido sus mejores resultados desde septiembre de 1986. Además, ha logrado un récord en las matriculaciones de camiones ligeros, con una subida en las ventas del 68 por ciento.Estos descuentos han perjudicado a sus grandes rivales, Ford y DaimlerChrysler. La marca del óvalo ha visto disminuir un tres por ciento sus ventas en junio, mientras que, en el primer semestre, el descenso en las operaciones llega al cuatro por ciento. Asimismo, ha perdido la mayor cuota de mercado entre todos los fabricantes. Sin embargo, los expertos son optimistas y creen que Ford está en camino de conseguir su primer incremento anual en las ventas desde 1999.Los resultados de DaimlerChrysler son discretos: en junio, las matriculaciones han aumentado un 1 por ciento, con 220.032 unidades comercializadas, mientras que el resultado para el acumulado del año sube un 5 por ciento.La competencia con las marcas japonesas sigue trayendo de cabeza a los fabricantes estadounidenses. En junio, todas ellas (excepto Mazda y Mitsubishi) han logrado significativos aumentos en sus operaciones. Destaca el resultado de Nissan, cuyas matriculaciones han subido un 14 por ciento a lo largo del mes pasado. Toyota, por su parte, la logrado aumentar un 12 por ciento sus ventas durante el primer semestre, lo que supone el mejor resultado de la marca durante sus 48 años en Estados Unidos.Los constructores norteamericanos asisten preocupados a un descenso en las ventas de los SUV (Sport Utility Vehicle), debido a su alto consumo de carburante. En un contexto en el que los precios de la gasolina suben cada vez más, este tipo de automóviles ven bajar su demanda rápidamente. Así, General Motors, Ford y Chrysler se están preparando para lanzar nuevos modelos en el segmento de los “crossovers": vehículos basados en turismos, pero con apariencia de SUV. Las ventas de este segmento han pasado de las 10.000 unidades en 1995, hasta las 1.860.000 en 2004. Además, se espera que las operaciones aumenten entre un 3 y un 20 por ciento hasta 2010.El escándalo de sobornos que ha sacudido a Volkswagen se ha convertido en una guerra abierta entre los políticos de derechas y los sindicatos que forman parte del consejo de supervisión del fabricante. El destino de Peter Hartz, miembro del consejo de administración de Recursos Humanos y uno de los presuntos implicados en el caso, está siendo empleado por ambos extremos para ganar puntos y reforzar su posición en el consejo. Los más conservadores argumentan que Hartz no puede salir de este escándalo con las manos limpias, mientras que los sindicatos aseguran que no hay pruebas contra él.
El caso ha supuesto el abandono momentáneo de las negociaciones para construir una planta en India y una línea de montaje en Angola, ya que se sospecha que el anterior jefe de personal de Skoda, Helmut Schuster, fue sobornado en ambos proyectos.