Las ventas de coches en EE.UU. se recuperan ligeramente

Las ventas de vehículos nuevos en Estados Unidos sufren el efecto rebote: primero bajan y ahora suben. La tendencia futura aún no está suficientemente analizada.

Tras los actos terroristas en New York y Washington, las ventas de vehículos nuevos en Estados Unidos se hundieron, literalmente. Se registraron pérdidas de hasta un 30 por ciento en las ventas.

Pues bien, parece que tras este último fin de semana, dos semanas después de los ataques, las ventas empiezan a recuperarse levemente. La consultora J.D. Power & Associates ha indicado que las ventas de coches registraron unas pérdidas en torno al 16 por ciento tras los ataques y que ahora se han recuperado un 4 por ciento. De todas formas, según su vicepresidente, Van Bussmann, aún necesitan unos días para saber si esta tendencia al alza se confirma.

Los analistas han comentado que no hay que alegrarse, por el momento, de este efecto rebote. Es posible que las ventas durante septiembre registren unas pérdidas de entre el 20 y 25 por ciento respecto a las cuantificadas en 2000.

Pero no todo son incrementos, Toyota ha registrado pérdidas en las ventas en sus mercados estadounidenses. Las matriculaciones descendieron un 25 por ciento respecto al mismo mes del pasado año. Honda ha caído, según las primeras cifras, un 20 por ciento, mientras que Nissan ha registrado unas pérdidas cercanas al 28 por ciento. Las expectativas no son mucho mejores, puesto que se espera que estas bajadas se mantengan.

Las firmas automovilísticas estadounidenses no se libran de la tendencia. General Motors ha registrado caídas del 18 por ciento en las últimas semanas, Ford, del 26 por ciento y DaimlerChrysler, del 34 por ciento. Como resultado de estos descensos no se descarta que los fabricantes recorten plantillas y realicen nuevos reajustes para ahorrar en costes. Las reestructuraciones volverán a estar a la orden del día, con todo lo que ello supone: pérdida de empleos, conflictos laborales, etc.

El año pasado por estas fechas en el mercado estadounidense se habían vendido 18 millones de vehículos; a fecha de hoy, la cifra asciende a 13,5 millones de vehículos. Se puede constatar que, aunque los ataques han influido en el descenso de las ventas, no es la única causa; es un problema que se remonta a meses atrás.

Según el semanario Automotive News, la mayoría de personas que han comprado un vehículo en las dos últimas semanas lo han hecho por extrema necesidad. Los estadounidenses saben que la economía va a sufrir una recesión en los próximos meses y la opción de compra de vehículos como artículo de lujo ha quedado, por tanto, apartada de su cesta de necesidades.