Las ventas de coches caen un 21,5% en la primera quincena de agosto en la Comunidad, según Ganvam

Las matriculaciones de automóviles en Castilla y León se situaron en 692 unidades durante la primera quincena de agosto, lo que supone un descenso del 21,5 por ciento con respecto al mismo periodo del año anterior, según datos del Instituto de Estudios de Automoción (IEA) facilitados a la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (GANVAM).

En un comunicado recogido por Europa Press, las ventas a particulares, consideradas el termómetro 'más fiel' de la situación real del mercado, descendieron un 13 por ciento en Castilla y León, con 544 unidades al cierre de la primera quincena.

Por su parte, el canal de empresas se contrajo un 41,4 por ciento en la Comunidad, hasta las 147 unidades, mientras que las alquiladoras registraron una matriculación, frente a las seis del mismo periodo del año anterior (-83,3 por ciento).

De este modo, la caída registrada en la mayor parte de comunidades autónomas (las ventas cayeron un 19,6 por ciento en el ámbito nacional con 17.985 unidades) pone de manifiesto que la entrada en vigor de la subida del IVA el próximo mes de septiembre 'no está animando a los compradores a adelantar sus operaciones debido al negativo clima económico y la dificultad para encontrar financiación'.

El presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres, señaló que pese a la cercanía de la subida del IVA los compradores no adelantan sus compras 'sencillamente porque no pueden'.

En este sentido, destacó que lo que el mercado español necesita es 'un estímulo económico y psicológico' con el que animar a los posibles compradores a dar el paso.

Para ello, defendió la puesta en marcha de un plan de incentivos a la retirada de los vehículos de mayor edad, que como ya se vio en su día con el Prever o el 2000E, 'no sólo contribuyen al rejuvenecimiento del parque -hoy en día un 43,7 por ciento supera ya los diez años-, sino que además consiguen reactivar la demanda y dinamizar el sector'.

Además, el responsable de Ganvam aseguró que esta medida no sólo es compatible con el actual clima de austeridad presupuestaria, sino que sería incluso beneficioso para las arcas públicas, ya que su importe se vería compensado 'con creces' a través de los impuestos que gravan al automóvil, como el de hidrocarburos, el de matriculación -en su caso- o el IVA, precisamente ahora que va a subir.

'Sería la jugada perfecta para la Administración, los compradores y los vendedores: todos ganaríamos', concluyó.