Las ventas de automóviles apuntan alto en Estados Unidos

En Estados Unidos, las previsiones de ventas de coches para agosto son bastante optimistas. No se habla de un mes tan bueno como julio, pero sí de un importante aumento sobre agosto de 2001. Sin embargo, a medio plazo vuelven a fortalecerse las dudas sobre el mercado. Los analistas creen que las ventas volverán a caer cuando se desactiven las financiaciones sin intereses y otras ayudas a la compra de coches.

Las ventas de automóviles apuntan alto en Estados Unidos
Las ventas de automóviles apuntan alto en Estados Unidos

En su edición de hoy, el diario Washington Post explica cuáles son las previsiones de ventas de coches para agosto en Estados Unidos.
Según los analistas consultados por esta prestigiosa publicación, las marcas de aquel país corren a buen ritmo y, de seguir así, cerrarán el mes con un crecimiento de entre el siete y el nueve por ciento frente al mes de agosto de 2001. Esto supone una pauta cercana a los 16,4 millones de coches en todo el año. El ritmo está por debajo del espectacular paso marcado en julio (se hablaba de 18,1 millones de unidades en el acumulado anual), pero sigue siendo una buena cadencia de ventas después de tantos meses de altibajos.

Se calcula que General Motors volverá a ser la firma más vendedora, con un aumento del 15 por ciento sobre agosto de 2001. En este sentido, GM recoge los beneficios de sus formidables campañas de financiación sin intereses, rebajas de precios y otros incentivos, guerra de la que ha salido victoriosa, gracias a su mayor beligerancia.

Ford y Chrysler también presentarán aumentos de ventas, aunque menores a los de General Motors. En el caso de Ford, se deja notar ya la ampliación de la financiación sin intereses a modelos tan vendidos como el Explorer y el Mustang. El caso de Chrysler es distinto, pues es la marca que menos carne ha puesto en el asador de la guerra comercial. Además, la división americana de DaimlerChrysler acaba de anunciar una casi inmediata subida de precios que no será imitada por sus competidores hasta 2003. Esta decisión pesará sin duda sobre sus próximas ventas.

Cauto optimismo
Pese a estas buenas previsiones, los analistas tienen su mirada puesta en el plazo medio. Y a esa distancia se barruntan tiempos más difíciles. Anticipo de esa oscuridad es el leve descenso que se registrará en agosto con respecto a julio. Las tres grandes marcas ya se preparan para retirar, o al menos reducir mucho, sus incentivos actuales, sobre todo pensando en 2003.

Los expertos no acaban de explicarse del todo la aparente inmunidad que han vivido los fabricantes de coches en medio de la recesión económica que todavía atraviesa Estados Unidos. Creen que gran parte de la explicación está del lado de los incentivos, pero no saben por qué la industria del motor ha seguido vendiendo tanto mientras el resto de sectores se han estancado.
Esta falta de explicaciones les da pie para augurar la llegada de los malos tiempos a las ventas de coches.

Para protegerse de esta tormenta que viene, las marcas ya conocen las recetas. Como explica el Washington Post, las empresas viven grandes presiones para lograr beneficios y el único camino que encuentran para lograrlo es reduciendo costes y despidiendo personal. Esto indica que las ganancias no llegan realmente por las ventas de productos, sino por las reducciones de costes, señal de que el consumo no se recupera. Los analistas creen que los consumidores se han dado cuenta de que son más pobres que antes (del 11 de septiembre) y tratan de ahorrar más, con lo que se contrae el consumo.

Los próximos meses traerán, por tanto, más problemas para los fabricantes de automóviles, que deberán ingeniar nuevas formas para incentivar las ventas. La idea de subir los precios va contra esta idea, con lo que se avecina un tiempo de paradojas en la industria.