Las obras de la M-30 afectarán al tráfico hasta 2006

Alberto Ruiz-Gallardón, alcalde de Madrid, visitó ayer las obras de la M-30 en el enlace de esta circunvalación con la A-3. Un subterráneo conectará ambas vías en 2006, pero, hasta entonces, los automovilistas verán cómo una zona ya de por sí congestionada reduce su capacidad: el mes que viene, el carril central de la carretera de Valencia será cortado. Las restricciones seguirán en el cinturón madrileño.

“La mejora de la calidad de vida de los madrileños, la competitividad y el progreso de la ciudad están estrechamente vinculados a un concepto de movilidad urbana que sólo será posible si la M-30 cumple su función de ser un eficaz distribuidor del tráfico, que alivie la presión sobre la zona centro". Con estas palabras, Alberto Ruiz-Gallardón, alcalde de la capital, ha explicado una vez más la necesidad de reformar esta obsoleta vía de circunvalación. “Está superada y desbordada. Su impacto ambiental y su diseño no responden a los criterios de funcionalidad que exige Madrid", ha añadido.El alcalde visitó ayer las obras que se están llevando a cabo para conectar la M-30 con la carretera de Valencia. En este punto, 12.000 vehículos circulan cada día en dirección sur. Aquellos que quieren entrar a la A-3 deben abandonar la circunvalación, entrar en la ciudad (a través de la calle Hermanos Fernández Shaw y la plaza de Conde de Casal) y salir de nuevo hacia Valencia. La congestión y la contaminación que produce “esta incongruencia", como ha asegurado Ruiz-Gallardón, será resuelta mediante un túnel que enlazará directamente la M-30 en dirección sur con la A-3.Además, se construirá un segundo subterráneo, con dos bifurcaciones, una hacia la M-30 Sur y otra hacia el “by-pass" Sur. Las obras de ambos pasos, que costarán 170,7 millones de euros, comenzaron en septiembre y se prolongarán durante 24 meses, es decir, hasta finales de 2006. Con estas infraestructuras se pretende aliviar el tráfico en la zona, pero, hasta que esto ocurra, los conductores tendrán que soportar nuevas restricciones. Ya está cortado el acceso de la M-30 Sur hacia conde de Casal a través de Fernández Shaw y las calles Arregui y Aruei están ocupadas. Ayer, el arcén y parte del carril derecho de la vía de servicio de la circunvalación fueron reservados para las obras, justo en el cruce bajo la carretera de Valencia.Esto no es todo. El primer desvío de las calzadas centrales de la M-30, que se desarrollará a lo largo de 900 metros, tendrá lugar el próximo 20 de enero. El día 27, los carriles centrales de la A-3 en ambos sentidos serán cortados durante 6 meses. Con el fin de acelerar al máximo el período de ejecución de las obras, cuatro equipos trabajan por turnos en la zona, lo que ha provocado las quejas de los vecinos. Según el concejal socialista Pedro Satín, más de 2.000 residentes en las calles Carlos y Guillermo Fernández Shaw, Federico Moreno Torroba, Nuevo Baztán y Martínez Corrochano se ven afectados por los ruidos nocturnos que producen los trabajos. Además, también sufren las vibraciones provocadas por las actuaciones en el “by-pass" Sur de la M-30. Ante esta situación, Satín ha pedido al Ayuntamiento que cumpla su propia Ordenanza Antirruido, ya que no se está respetando el derecho a dormir de los vecinos.El grupo socialista comprobó ayer que, entre la plaza de Conde de Casal y el puente de Vallecas, se han talado unos 300 árboles, con el fin de facilitar los trabajos de soterramiento. El PSOE ha asegurado que “se va a terminar con más de 7.000 árboles".El alcalde de Madrid ha querido destacar la labor que están realizando los puntos de información situados en las obras. En total, según aseguró Ruiz-Gallardón, desde el comienzo de la remodelación de la M-30, el teléfono de información gratuita (900 70 30 30) ha recibido 670 llamadas. Desde la sede de Madrid Calle 30, se han contestado más de 400 correos electrónicos, se ha atendido a 102 ciudadanos y se han llevado a cabo reuniones con 31 comunidades de propietarios. Además, los 7 puntos de información han recibido 7.000 visitas y han tramitado 73 sugerencias.Entre ellas se encontraba la que pedía el “indulto" para el puente de la Lira. Este paso elevado, que conecta el tráfico del barrio de Moratalaz con la M-30, estaba condenado a desaparecer tras concluir los trabajos en la A-3, pero el Consistorio ha decidido, siguiendo las solicitudes de los ciudadanos, convertirlo en una zona lúdica de 1.200 m2, que unirá para los peatones Conde de Casal y la colonia Hogar del Ferroviario. El alcalde de la capital ha destacado lo positivo de la participación ciudadana en los proyectos para la ciudad, pero algunos vecinos no comparten su visión. Según los miembros de la Plataforma contra la M-30 norte, Ruiz-Gallardón no ha querido reunirse con los residentes en el barrio del Pilar, que se oponen a las obras en esta zona.