Las negociaciones en Santana se paralizan debido a las condiciones de traspaso de los empleados

La Junta y los sindicatos celebraron ayer una reunión para negociar las condiciones de traspaso de trabajadores de Santana a las empresas que se constituyan con activos de la factoría de Linares (Jaén). Las disposiciones laborales de este traspaso son la causa del estancamiento.

Los trabajadores quieren conservar en la nueva compañía las mismas condiciones que en Santana y, según explicó Antonio Fernández (viceconsejero de Empleo), "eso es difícil de asumir por las empresas privadas interesadas en comprar activos", aunque abogó porque la adscripción de los empleados se haga en "las mejores condiciones posibles".
La Consejería de Empleo analizará hasta el próximo lunes, fecha prevista para la próxima reunión, la compatibilidad de las reivindicaciones sindicales con las ofertas de empresas privadas para hacerse cargo de unidades de negocio de Santana. Ese mismo día se abordará la salida de la empresa de unos 500 empleados de 50 años en adelante mediante un sistema de prejubilaciones. El viceconsejero confía en que esta medida se aplique en breve plazo.
El plan estratégico diseñado para la compañía consta de una empresa matriz (Santana Motor) con capital público en una fase inicial, en la que se quedarían 600 trabajadores. Cerca de 500 saldrían a través de prejubilaciones, y otros 500 han pasado ya a Componentes y Útiles, que será privatizada mediante la venta de activos.
La consejería ha ofertado a empresas privadas trece unidades de negocio de Santana. Las condiciones para la venta comprenden el paso a manos de compañías vinculadas al sector, la presentación de un proyecto de viabilidad económica, la aportación de negocio propio, y que asuman los trabajadores que le corresponden a los activos adquiridos.

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