Las multas ya se cobran en Madrid

El Ayuntamiento de Madrid nunca ha podido actuar con eficacia contra los infractores residentes fuera de la capital…hasta ahora. La firma de nuevos acuerdos ha propiciado que, en el último año, el Consistorio haya cobrado hasta un 30 por ciento de estas sanciones. Y quiere más: la Comunidad ya ha amenazado con embargar el sueldo de quienes decidan no pagar.

Menos multas de tráfico en los últimos años, según el Gobierno
Menos multas de tráfico en los últimos años, según el Gobierno

Las continuas disputas entre el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, no ha evitado que ambas instituciones colaboren estrechamente, y con muy buenos resultados, en favor de las arcas públicas. Los acuerdos de cooperación firmados en 2004 han posibilitado ya que el Ayuntamiento haya ingresado más de 205.000 euros a través de multas que antes no podía cobrar.Y es que vivir fuera de la capital ya no libera a nadie del pago de las sanciones. “Las multas llegan a casa y si no se pagan, se embarga y se embarga de verdad, empezando por el sueldo, puesto que la Comunidad tiene mayor capacidad sobre los habitantes de la región", advierte la directora general de Tributos del Ayuntamiento de Madrid, Rosana Navarro. La amenaza ya ha obtenido resultados. Desde diciembre, el Consistorio ha logrado cobrar ya alrededor de un 30 por ciento de las sanciones que ha enviado a la Comunidad para su tramitación. A cambio, el Ayuntamiento paga a la Administración regional una comisión fija y otra variable en función del éxito de la recaudación.El objetivo del Ejecutivo municipal es llegar a cobrar en los próximos meses hasta el 50 por ciento de estas sanciones, el mismo porcentaje que obtiene la Concejalía de Hacienda por las multas impuestas a conductores empadronados en la capital. De momento, el Ayuntamiento ya ha enviado al Gobierno regional una segunda remesa con más de 60.000 sanciones para cobrar, lo que significa un valor superior a los 5,7 millones de euros.Por su parte, el Ayuntamiento de Madrid también plantea modificaciones en el pago del impuesto de vehículos de tracción mecánica. Su objetivo, si se aprueba la Ley de Capitalidad, es que se incluyan dos nuevos aspectos para calcular el pago: su tamaño y la contaminación que produce. “Nunca debe pagar lo mismo un coche que ocupa más espacio en la vía pública que uno que ocupa menos", explica el concejal de Hacienda, Juan Bravo. Por otra parte, y aunque la construcción del cierre norte de la M-50 quedó aplazada en la última reunión entre la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Fomento, la Administración estudia actualmente dos trazados diferentes para acometer las obras. Ambos son similares en los primeros 24 kilómetros, pero totalmente distintas desde este punto.Una de las opciones que estudia Fomento es atravesar el Monte de El Pardo por una zona central, dividiendo el paso en dos subterráneos que estarían separados por un viaducto para salvar el río Manzanares. La otra posibilidad es llevar las calzadas hacia el sur y pegarlas al trazado actual de la M-40, también dividida en varios túneles para evitar un subterráneo demasiado largo.Una excavadora que trabaja en las obras de reforma de la M-30 provocó ayer un gran apagón de luz en la zona norte de Madrid tras tocar un cable de “muy alta tensión". El corte del suministro eléctrico dejó sin luz durante más de cuatro horas a los distritos de Tetúan y Chamartín. La falta de regulación automática del tráfico provocó un gran caos circulatorio y obligó al Ayuntamiento a enviar 16 agentes de Movilidad adicionales a la zona afectada, además de otros 30 policías municipales.