Las multas por aparcar en el carril-bus madrileño se disparan

Casi 4.000 denuncias por invasión o estacionamiento en el carril-bus se han registrado en la capital española desde comienzos de este mes.

Cuando hace unas semanas el Ayuntamiento de Madrid presentó sus planes para evitar atascos en el centro de la capital española, se señaló que el objetivo no era sancionar a los conductores. El Consistorio pretendía ordenar y vigilar aquellos obstáculos que pudieran dificultar el tráfico, dicho y hecho. La Policía Municipal madrileña ha puesto en estos días un 114 por ciento más de multas que el pasado año en el mismo período por invasión del carril bus. Este incremento supone unas 3.000 multas, repartidas entre todos los carriles-bus de la capital y desde comienzos de este mes.

El grado de ocupación del carril-bus ha descendido, según el concejal de Movilidad, Sigfrido Herráez, en un 16,6 por ciento desde que se pusieron en marcha las medidas de disuasión con los controladores de la ORA y los smarts rojos en estos lugares. No obstante, estos controladores han formulado un millar de denuncias avaladas con foto a vehículos que se encontraban estacionados en los carriles-bus de la capital.