Las marcas japonesas quieren consolidarse en Europa

Mientras las marcas occidentales toman posiciones para lanzarse a la conquista del mercado asiático, las orientales han puesto sus ojos en Europa. Ya venden aquí, pero quieren incrementar y afianzar su presencia.

Esta semana ha empezado a fabricar en Francia Toyota. Allí producirá 60.000 Yaris este año y 150.000 el que viene. Su entrada en el continente viene a reforzar la presencia que ya tenía en Gran Bretaña.
Mazda busca también un país donde instalar una factoría para producir en ella los modelos Demio y 636. Aliada a DaimlerChrysler, Mitsubishi trata de ganar terreno, mientras que Nissan, gracias a su alianza con Renault, es la más europea de las Japonesas. La que parece que pierde un poco comba es Honda, que aún no ha pensado en fabricar a este lado del mar.
Las marcas de Extremo Oriente adoptan esta estrategia por varios motivos. Para empezar, las importaciones de coches siempre son caras. Lo mismo cabe decir de las piezas. Contando con los vaivenes de las divisas, tanto el euro, como el yen y la libra, no sale demasiado rentable.
Europa es un territorio donde cada vez se solicitan más coches urbanos de pequeña cilindrada y poco contaminantes. Los japoneses son especialistas en ese tipo de vehículos. Sin embargo, mientras en Estados Unidos plantan cara a la industria local, en Europa simplemente sobreviven. El año pasado vendieron menos de 800.000 unidades entre todas. Demasiado poco para marcas tan poderosas.
Se preparan maniobras muy interesantes de cara a consolidar la presencia nipona en Europa. Habrá que ver cómo reacciona la industria local.