Las marcas de EE.UU. apuestan por grandes ofertas para evitar un desplome de las ventas

La guerra de precios se va recrudeciendo poco a poco en Estados Unidos. Así, Chrysler ha decidido seguir el ejemplo de los otros dos grupos automovilísticos de Detroit y va a ofrecer préstamos a interés cero.

La semana pasada fue General Motors la que abrió el fuego ofreciendo préstamos a interés cero; Ford no tardó en aceptar el órdago e igualó la oferta. La tercera en discordia, Chrysler, parece que va a seguir el mismo camino, según han manifestado los concesionarios de la marca en Estados Unidos.

Esta serie de incentivos tienen como principal fin animar al consumo de automóviles en Estados Unidos, que según todos los expertos va a sufrir un bajón en este mes del 20 al 25 por ciento a causa de los atentados terroristas en Nueva York y Washington.

Sin embargo, estos mismos analistas dudan de que estas ofertas vayan a devolver las ventas a los niveles previos a los ataques terroristas.

Los tres grandes de Detroit, a pesar de ello, han decidido poner toda la carne en el asador con el fin de que las ventas no se resientan en exceso.

Chrysler, la unidad estadounidense de DaimlerChrysler, ha anunciado además que permitirá a sus distribuidores en las grandes ciudades de Estados Unidos vender sus marcas Dodge, Jeep y Chrysler en el mismo concesionario con el fin de aumentar las ventas y reducir costes. La compañía hasta el momento obligaba a sus distribuidores a comercializar cada una de sus marcas de forma separada por temor a una competencia interna.

A pesar de todos estos esfuerzos, el futuro no parece muy claro para las marcas de automóviles en Estados Unidos. Un informe de la consultora Merryll Lynch es bastante claro al respecto: "Los sucesos del 11 de septiembre están teniendo un impacto devastador en la industria automovilística estadounidense y pensamos que lo peor está por venir tanto en ventas como en resultados financieros".