Las marcas alemanas, preocupadas por la crisis y la guerra

Los principales fabricantes alemanes han aprovechado el estreno del Salón de Leipzig para mostrar su inquietud ante la crisis económica reinante en Europa y Estados Unidos y por la evolución de la guerra en Irak.

La preocupación fundamental de las automovilísticas alemanas es cómo responderá el mercado ante los nuevos modelos que en los próximos meses sacarán a la venta. Audi, a través de su director de Distribución, Georg Flandorfer, ha expresado su deseo de que el conflicto dure lo menos posible y ha mostrado su intranquilidad ante el hecho de que la guerra empañe el lanzamiento de su berlina de lujo A8 en el mercado estadounidense. El clima de falta de confianza en los Estados Unidos puede hacer que las ventas sean inferiores a las previstas. A pesar de esto, Flandorfer ha indicado que en el mercado alemán, el principal para Audi, la filial de Volkswagen ha mantenido su número de entregas y piensa que éstas no van a decaer gracias al lanzamiento, entre otros, de la nueva generación del A3.Los automóviles de lujo parecen que no están sujetos a los vaivenes económicos internacionales. Este es el caso de, por ejemplo, el Maybach de DaimlerChrysler, que ya tiene vendida toda su producción para este año, unas mil unidades. Un caso similar es el del Carrera GT de Porsche, del que, según un portavoz de la firma, se venderán las 1.500 unidades que se fabrican anualmente. Con todo y eso, Porsche está sufriendo un descenso bastante acusado de sus ventas en Estados Unidos. Los fabricantes también criticaron, aunque de forma velada, al gobierno alemán por su forma de manejar las relaciones diplomáticas con Estados Unidos antes del conflicto con Irak. También se censuraron los nuevos impuestos para los coches de servicio a empresas y los peajes para los camiones en las autopistas, que están en fase de debate en el parlamento alemán.La Federación Alemana de Importadores de Automóviles reconoció que la industria del automóvil en Alemania sigue sin despegar. Las matriculaciones bajaron el primer trimestre de 2003 en un 1 por ciento respecto al ejercicio anterior, algo que, según esta organización, hay que achacar al débil crecimiento económico en Alemania durante los primeros meses del año.