Las grúas vascas, en huelga

Más de 2.600 vehículos abandonados jalonan las carreteras del País Vasco. Hace ya 10 días que las grúas de rescate se niegan a llevarse los coches que se quedan en el camino por avería o accidente. Los profesionales del gremio piden un aumento en sus tarifas. Las aseguradoras no quieren pagar más.

Por llevarse un coche de la calle, una grúa de rescate recibe de la aseguradora de turno un pago de entre 20 y 30 euros. Los empresarios del sector consideran que es poco dinero y reclaman que la tarifa se sitúe en la media europea, es decir, sobre los 60 euros por vehículo retirado. Las aseguradoras, representadas por su patronal, Unespa, se niegan a incrementar el precio.

Ante esta situación, Abeac, una asociación que reúne al 85 por ciento de las grúas del País Vasco, ha convocado un paro técnico que mantiene a los remolcadores quietos en sus bases y a centenares de coches esparcidos por la red viaria vasca. La fórmula de “paro técnico" permite que las empresas cierren sin que la Administración imponga servicios mínimos.

En Unespa se ha acogido muy mal la protesta de los “gruístas" y se exige que los camiones vuelvan al trabajo como condición para sentarse a negociar. Los profesionales, en cambio, no quieren dialogar sin alguna medida de presión que les respalde. De momento, lejos de deponer su actitud, han convocado una gran concentración de grúas de toda España que amenaza con colapsar Bilbao el próximo 18 de agosto. Así las cosas, la situación está muy enconada y va por muy mal camino. El Gobierno vasco, que no puede mediar, ha recomendado a los usuarios que, si se quedan parados en la carretera, llamen a su aseguradora y le pidan un remolque. En caso de que no se lo puedan proporcionar, se debe documentar lo mejor posible este “abandono" del vehículo y guardar todos los recibos y facturas que haya que pagar para, después, reclamar ese dinero a la compañía aseguradora. El artículo 5 del Reglamento General de Circulación indica que debe darse parte a la policía competente para que testimonie la falta de auxilio. El enfrentamiento que se vive en el País Vasco puede extenderse pronto a otras zonas de España. De hecho, las asociaciones de Castilla y León, Navarra y la Comunidad Valenciana ya se han mostrado proclives a imitar a sus compañeras vascas.
Todo el sector considera que la protesta está justificada y que deben realizarse cambios en las tarifas a escala nacional. Para Automovilistas Europeos Asociados, AEA, tanto las aseguradoras como las empresas de rescate cometen un error al perjudicar a los conductores con su disputa. Así, en una nota pública, AEA explica que “comprendemos la posición de cada una de las partes en la defensa de sus legítimos intereses, pero no vamos a admitir que se utilice a los automovilistas como rehenes de sus conflictos comerciales". En este sentido, aseguran que denunciarán a aquellas compañías que utilicen en su pelea a los asociados de AEA.