Las aseguradoras, de acuerdo con la rebaja de la velocidad

Hasta ahora, la mayoría de las reacciones a la propuesta de Medio Ambiente, que pretende reducir los límites de velocidad, habían sido contrarias a la medida. Sin embargo, la patronal de las aseguradoras ha decidido romper una lanza a favor de la sugerencia.

RACE examina los “controles inteligentes de velocidad”
RACE examina los “controles inteligentes de velocidad”

La patronal de las aseguradoras, Unespa, que se encuentra en pleno conflicto con los gruistas, se ha declarado a favor de las medidas anunciadas por la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona. Según han afirmado, las disposiciones encaminadas a reducir la velocidad máxima en las carreteras tendrán una incidencia positiva en la seguridad vial y, por lo tanto, serán bien recibidas. Así lo ha anunciado la presidenta de la entidad, Pilar González.El grupo Ecologistas en Acción también se ha mostrado a favor de que los automóviles rebajen su ritmo. De hecho, ha solicitado que los límites disminuyan de los 120 a los 100 km/h en las autopistas y autovías. En las carreteras, los máximos deben ser de 80-90 km/h, mientras que los vehículos deberían circular entre los 30 y los 50 km/h en las zonas urbanas. Los ecologistas argumentan que la máxima eficiencia energética de los coches se produce en torno a los 90 km/h, por lo que una reducción de la velocidad ahorraría el 10 por ciento de energía.Sin embargo, estas razones no son convincentes para la mayoría de las asociaciones de automovilistas. El RACC (Real Automóvil Club de Cataluña) ha desempolvado un estudio que llevó a cabo el año pasado; en éste, se señala que las vías en las que se circula a mayor velocidad (las autopistas) son las que muestran un menor índice de accidentalidad. Esta cifra se obtiene dividiendo el número de siniestros con muertos y heridos graves entre una relación de circulación de mil millones de vehículos por kilómetro. Así, el ratio de riesgo de la red estatal de carreteras españolas es del 67,8. En las autopistas, este índice baja al 45,9 –más de 20 puntos por debajo de la media-, un resultado en el que influyen las intersecciones en dos niveles y la separación entre los dos sentidos de la circulación. En las redes preferente y ordinaria, la cifra llega al 56,7 y al 98,7, respectivamente.En octubre del año pasado, la Universitat Politécnica de Catalunya (UPC) presentó un estudio en el que señalaba que los conductores no perciben como real el límite de 120 km/h existente en las autopistas. Tras analizar diversos aspectos, como el ahorro de tiempo, el coste de los accidentes e, incluso, el impacto ambiental, el informe llegó a la conclusión de que un máximo de 140 km/h sería más lógico en este tipo de vías. Eso sí, los investigadores también abogaron por aumentar la vigilancia, con el fin de que los nuevos límites propuestos se respetaran a rajatabla. Otros estudios, sin embargo, señalan que la velocidad es el origen del 29 por ciento de los accidentes mortales que tienen lugar en las carreteras españolas. Así lo afirman los últimos datos aportados por la Dirección General de Tráfico (DGT). El RACE (Real Automóvil Club de España) también cuenta con sus propios informes, en los que se pone de manifiesto que el exceso de velocidad aparece en un 16 por ciento de los siniestros y es la causa del 26 por ciento de los fallecimientos en las vías.Línea Directa Aseguradora, por su parte, cuenta con un estudio sobre la conducción de los jóvenes españoles. La velocidad se cita como la primera causa de accidente entre este colectivo. Asimismo, señala que un buen número de automovilistas entre los 18 y los 44 años reconocen que les gusta la “conducción nerviosa". Un 33 por ciento de los encuestados, con edades entre los 25 y los 34 años, admite que supera los límites de velocidad máxima en las autopistas, mientras que el 28 por ciento asegura que la sobrepasa en la ciudad.Mientras tanto, el Ministerio de Medio Ambiente sigue desgranando algunas de las medidas propuestas en el Plan Nacional de Asignación de Emisiones que, previsiblemente, será aprobado en el Consejo de Ministros del próximo viernes. Según Narbona, los atascos de tráfico son los culpables de la mitad de la contaminación atmosférica que provoca el transporte rodado. Por ello, cada ciudad con más de 100.000 habitantes podría ser obligada a poner en marcha un Plan de Movilidad Urbana. En los planes apuntados por Narbona se contemplan disposiciones como el cobro de peajes en las calles más transitadas, además de la restricción de accesos a los centros urbanos o la construcción de carriles alternativos de transporte privado y la regulación estricta de la carga y descarga. “Estas medidas no son propuestas cerradas, sino compromisos de estudio por parte de los distintos ministerios, que, en los próximos meses, cerrarán definitivamente las propuestas, asumiéndolas total o parcialmente", ha declarado la ministra a la Cadena Ser.“Los límites de velocidad en España deben armonizarse con los del resto de la Unión Europea. No es lógico que, en el territorio comunitario, donde ya no existen fronteras, un conductor español que viaje a Francia encuentre en estas carreteras distintas señales y distintos máximos de velocidad y alcoholemia". Ésta es la opinión de Pere Navarro, director general de Tráfico, que coincide con la que expresa la UE en el Libro Blanco del Transporte. El texto pretende homogeneizar los límites de velocidad en las autopistas y autovías transeuropeas de la UE, para extenderse después al resto de la red viaria. La DGT, a través del Ministerio del Interior, trasladará esta opinión al Consejo de Ministros que se celebrará el próximo viernes.

Los límites de velocidad podrían rebajarse.
Cuando el debate parecía centrarse en si los límites de velocidad en las autopistas deberían aumentarse hasta los 140 km/h, el Gobierno se desmarca de esta tendencia, anunciando que los máximos podrían rebajarse. Descubre todas las claves de la propuesta.