Las arcas del Estado, repletas de automóvil

El sector automovilístico en nuestro país aportó durante el pasado año a las arcas del Estado nada más y nada menos que 23.222,1 millones de euros, un 8,8 por ciento más que en 2003. La industria ha pedido al Ejecutivo que una parte de este dinero se reinvierta.

Los ingresos fiscales provenientes del sector del automóvil ascendieron durante el pasado año a 23.222,1 millones de euros, un 8,8 por ciento más que en el año anterior. Con estas cifras sobre la mesa, no es extraño que el sector automovilístico española haya pedido a la Administración Pública que reinvierta parte de este dinero en el sector. La Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) realiza un llamamiento de reinversión de la recaudación procedente del consumo de carburante, que asciende a 16.043 millones de euros. Este apartado aumentó, respecto al pasado ejercicio, un 6 por ciento. Desglosando la cantidad, 11.889 millones proceden de los impuestos especiales de los carburantes y los 4.154 restantes al concepto del IVA.

De los 23.222 totales, ya restados los 16.043 del consumo de carburante, nos quedan otros 7.179 millones de euros que se pagaron al Estado en concepto de adquisición de vehículos (IVA, impuestos de matriculación, transferencias, impuestos de circulación, tasas de matriculación, cambios de titularidad y permisos de circulación).

Hay que recordar que los españoles somos los conductores que más fiscalidad sufrimos de toda la Unión Europea y en estos datos no se reflejan los pagos que realizamos por otros conceptos como peajes, aparcamientos en zonas restringidas, etc.

Los fabricantes lo tienen claro: es una contradicción que el tercer país productor de vehículos en la UE tenga un impuesto especial que grava la compra de coches nuevos. Anfac apuesta porque la fiscalidad que grava los automóviles se vaya desplazando desde la compra hacia el uso, “bajo un prisma de neutralidad fiscal que no suponga aumento de la presión fiscal a los automovilistas". Desde el sector de los fabricantes se exige al Gobierno un compromiso de reinversión de parte de ese dinero que ingresa el sector en las arcas del Estado. Basan su petición para que la competitividad de nuestro mercado sea alta y para que no se dañen “esos pequeños detalles que la conforman esa competitividad: flexibilidad laboral, infraestructuras, coste de la energía y su calidad, formación…). Según el informe de Anfac, durante el pasado año se produjeron en nuestro país 3.012.174 vehículos, un 0,58 por ciento menos que en el año anterior. Se produjeron más turismos (0,13 por ciento más hasta alcanzar los 2.402.501 unidades) y menos todo terrenos (un 6,4 por ciento menos y 46.240 unidades). En los comerciales ligeros y en los autobuses ligeros se acumularon las pérdidas más importantes, mientras que los furgones y los comerciales ligeros registraron incrementos importantes.

Sólo los centros productores de Seat (Martorell en Barcelona); de Ford (en Almussafes, Valencia); de DaimlerChrylser España (en Álava) y de Nissan Motor Ibérica (en Barcelona) han registrado subidas en lo que a producción de turismos se refiere, mientras que Renault (Valladolid), GM España (en Figueruelas, Zaragoza) y PSA (tanto en Vigo como en Madrid) y Volkswagen (Landaben en Navarra) acumularon pérdidas.

La exportación de vehículos bajó en nuestro país durante 2004 un ligero 0,58 por ciento respecto a los datos de 2003 y se colocaron en el extranjero 2,4 millones de unidades.