La velocidad causa el 37 por ciento de las muertes

Que la velocidad mata es algo que ya estaba claro. Sin embargo, faltaba en España un análisis profundo y exhaustivo de hasta qué punto las infracciones relacionadas con la velocidad son peligrosas. Línea Directa Aseguradora y el Intras de Valencia han diseccionado más de 500.000 accidentes y han concluido que un 37 por ciento de las muertes en carreteras se debe directamente al incumplimiento de los límites.

El Instituto Valenciano de Tráfico y Seguridad Vial, apoyado por Línea Directa Aseguradora, ha llevado a cabo un estudio que no dudan en calificar de “pionero" e “histórico". Han tomado todos los boletines oficiales de accidentes con víctimas registrados en España entre el 1 de enero de 1999 y el 31 de diciembre de 2003: más de 500.000 siniestros y 860.000 conductores implicados. De ellos, han extraído los 105.670 accidentes en los que la velocidad fue un factor determinante y los han desmenuzado para estudiar qué grado de influencia tuvo ese factor.

Para el periodo estudiado, han determinado que la velocidad fue un factor determinante en el 37 por ciento de los accidentes mortales. Lo más interesante es que este dato no se refiere sólo a las infracciones por superar los límites máximos de velocidad. También tiene en cuenta aquellas que se producen por llevar una velocidad superior a la adecuada para las circunstancias de la vida y aquellas que suponen circular por debajo de los límites mínimos, a velocidad anormalmente reducida. El estudio concluye que, en España, uno de cada cinco accidentes con víctimas se debe a una infracción de velocidad. Es decir: unos 20.000 accidentes anuales por esta causa.
En los siniestros en los que la velocidad tiene presencia, el porcentaje de fallecidos es el doble que en aquellos accidentes sin influencia de la velocidad: del cuatro a ocho por ciento para cada caso.Como hay varios tipos de infracción por velocidad, el Intras ha analizado cómo influye cada una de ellas. Según Luis Montoro, director de la institución, la causa más habitual de accidente por culpa de la velocidad es la no adecuación de la marcha a las condiciones de la vía. Es decir: aminorar la velocidad cuando hace mal tiempo, el firme está mal, hay poca visibilidad o nos cruzamos con peatones o ciclistas, por ejemplo. Este tipo de infracción está detrás del 83 por ciento de los accidentes con víctimas.Después, un 16 por ciento de los casos se debe a la falta de respeto por los límites máximos de velocidad, mientras que sólo un uno por ciento es debido a las velocidades anormalmente reducidas.

Además, estas diferentes infracciones también aumentan de forma diferente el porcentaje de muertos con respecto a los accidentes en los que la rapidez no tiene importancia. Así, hay 5 veces más fallecidos cuando se circula superando los límites. Hay 3 veces más muertes en los casos en que se desprecian las condiciones de la vía y hay 1,5 veces más en los casos de velocidad muy lenta. En el periodo estudiado, el número de accidentes “normales" tiende a disminuir, mientras que la cantidad de los que llevan el factor velocidad se mantiene estable.Del análisis de los boletines de la Guardia Civil se extraen también datos que permiten realizar un perfil del conductor tipo que deja claros unos rasgos: se trata mayoritariamente de varones jóvenes que conducen un vehículo particular.Luis Montoro explica que los conductores entre 18 y 25 años, a pesar de ser sólo un 16 por ciento de la población, acumulan un 35 por ciento de los accidentes con víctimas en los que influyó la velocidad. También se sabe que un 27 por ciento de los accidentados por culpa de estas infracciones tenía el carné desde hacía menos de dos años.

Otro dato importante hace referencia al tipo de uso que se da al vehículo. Se ha detectado que, después de conducir entre 1 y 3 horas seguidas, es más habitual que el conductor se vea implicado en un accidente por culpa de la velocidad. Además, en una cuarta parte de los siniestros en que el conductor viajaba solo, se dan percances por culpa de la velocidad. Esto quiere decir que viajar acompañado es una especie de “antídoto" contra los excesos.

Como es habitual en este tipo de análisis, los desplazamientos por ocio se llevan la peor parte, mientras que enero, agosto y diciembre son los meses con más casos de muertes por culpa de la rapidez.
Por cierto: también se ha establecido una relación directa entre la velocidad y otras actitudes, como el desprecio hacia el cinturón de seguridad. La gente que corre mucho también tiene tendencia a no utilizarlo. Una parte importante del estudio se ha destinado a analizar las relaciones que se establecen entre la velocidad y variables como el estado de las vías o de los coches. Así, se ha deducido que las vías convencionales, las carreteras de doble sentido, acumulan el 44,8 por ciento de estos accidentes. Las zonas urbanas también se llevan un buen porcentaje: en torno al 30 por ciento.

Es más: las carreteras tradicionales son los lugares donde más importancia tiene el no ajustar la velocidad a la vía. En cambio, en las autovías y autopistas tiene más importancia el no respetar los límites.

Por las características físicas de las vías, podemos también decir que los tramos rectos acumulan mayor número de accidentes por exceso de velocidad, mientras que las curvas son los lugares predilectos para los siniestros por falta de adecuación a las condiciones. Un 42,3 por ciento de los incidentes fueron salidas de la vía. El tráfico es fluido en un 92 por ciento de los casos. La meteorología es también un factor decisivo. De los datos del Intras se desprende también que la velocidad, combinada con el mal tiempo, es todavía más peligrosa. Un 50 por ciento de los accidentes que suceden con granizadas se debe a una infracción de velocidad. Este porcentaje es del 43 por ciento con nevadas y del 31 por ciento con lluvias fuertes.

En cuanto a los vehículos, Luis Montoro comenta que los turismos, las motocicletas y los camones de más de 3.500 kg son los que más veces se ven implicados en accidentes de este tipo. Además, un tercio de los automóviles siniestrados era nuevo: tenía menos de dos años. Aunque es difícil hacer la correlación exacta, parece que hay un vínculo directo entre coche nuevo y conductor novel accidentado.

Montoro también aludió a la importancia de los fallos mecánicos en los siniestros. Si bien su estudio no dispone de los datos precisos, calcula que entre un 2 y 4 por ciento de los accidentes se debe a fallos mecánicos. Dentro de ese grupo, al menos el 70 por ciento de los fallos se produce en los neumáticos.
Y, dentro de estos, un 15 por ciento de las muertes producidas en autopista se debe exclusivamente a problemas con las ruedas.Las regiones de España también muestran diferencias a la hora de analizar estos datos. Por ejemplo: Murcia, la Comunidad Valenciana y Extremadura son las comunidades donde más accidentes hay por rebasar los límites, mientras que Asturias, Madrid y Baleares son las que menos tienen.

En cambio, las comunidades donde más infracciones de velocidad de tod tipo se producen son Galicia, Castilla-León y, curiosamente, Asturias.